
Las empresas distribuidoras de gas volvieron a restringir el abastecimiento, y obligaron a varias empresas de gran parte de Argentina a limitar o detener totalmente su producción.
Uno de los casos que más resonó este lunes fue el de las estaciones de servicio de La Plata y Mar del Plata, entre otras ciudades, que no recibieron suficiente abastecimiento de Gas Natural Comprimido (GNC) y debieron suspender la venta.
Según la Agencia El Vigía, ya en el último mes, la provisión de gas en La Plata había sufrido una caída de entre 30% y 50%.
Las restricciones condicionan a muchas industrias, y son varias las plantas de producción que tuvieron que detener la marcha por este motivo.

A comienzos de julio, afectados por esta misma medida, la Unión Industrial de Córdoba expresó que las restricciones “afectan la continuidad operativa de industrias que dependen de este insumo esencial para producir”.
“La industria no puede producir en la ley de la jungla energética. Estamos hablando de plantas que deben reducir actividad, reorganizar procesos, incumplir programas de entrega o asumir costos extraordinarios”, indicó la UIC.

El motivo que esgrimen las distribuidoras para esta restricción es la suba de la demanda de gas para consumo doméstico debido a las bajas temperaturas que azotan el país.
Hasta el momento, no se informaron precisiones sobre cuánto tiempo permanecerán las restricciones ni cuál será su alcance específico en cada estación de servicio de la región.


















