
La disputa en torno al programa nuclear iraní volvió a escalar este miércoles, luego de que Teherán descartara la posibilidad de permitir inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en las instalaciones nucleares que fueron alcanzadas durante los recientes ataques en Oriente Medio. La decisión representa un nuevo obstáculo para los esfuerzos diplomáticos que buscan consolidar el acuerdo marco alcanzado entre Irán y Estados Unidos para poner fin al conflicto regional.
El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Garibabadi, fue categórico al afirmar que no existe ningún plan para autorizar el acceso de los inspectores internacionales a los complejos afectados. A través de una publicación en la red social X, el funcionario desmintió además que se hubiera producido una reunión con el director general del OIEA, Rafael Grossi, durante los encuentros celebrados en Suiza.

“En Suiza no se celebró ninguna reunión con Rafael Grossi, pese a la solicitud presentada por el director general del OIEA. Tampoco existe ningún plan para permitir el acceso a las instalaciones que fueron objeto de ataques ni al material nuclear”, señaló el diplomático iraní.
Las declaraciones llegan en un momento de especial sensibilidad, ya que tanto el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como el propio Grossi habían manifestado en los últimos días su expectativa de que las verificaciones internacionales pudieran comenzar en breve. Sin embargo, Teherán dejó claro que cualquier discusión sobre inspecciones deberá formar parte de una negociación más amplia.
Según explicó Garibabadi, los temas vinculados al programa nuclear iraní solamente serán tratados en el marco de un acuerdo definitivo y una vez que las potencias occidentales adopten medidas concretas para eliminar todas las sanciones económicas impuestas contra la República Islámica.
¿Avances en las negociaciones por la paz?
Mientras tanto, el proceso de diálogo entre Washington y Teherán continúa avanzando de manera gradual. Este miércoles, Pakistán confirmó que las conversaciones técnicas entre ambas partes se reanudarán a comienzos de la próxima semana, aunque todavía no se definió públicamente la sede de los nuevos encuentros.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores pakistaní, Tahir Andrabi, informó que las negociaciones se encuentran en una pausa temporal tras la primera ronda desarrollada en Suiza.
“Las conversaciones técnicas están en marcha y se reanudarán la próxima semana, probablemente el lunes o el martes. Este es un receso temporal y las conversaciones continuarán”, afirmó durante una conferencia de prensa.
La confirmación de Islamabad se produjo apenas un día después de que el propio Garibabadi calificara como exitosas las reuniones técnicas celebradas en territorio suizo. La agencia estatal iraní IRNA también informó que ambas delegaciones lograron avances suficientes como para mantener abierto el canal de negociación.
En paralelo, las autoridades iraníes continúan defendiendo el acuerdo alcanzado para poner fin a la guerra como una victoria política frente a Washington. El presidente del Parlamento iraní y jefe del equipo negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, sostuvo que el entendimiento alcanzado representa una muestra de la capacidad de resistencia de su país.
Durante una conferencia realizada en Bakú, Azerbaiyán, Qalibaf aseguró que el memorándum de entendimiento impulsado con mediación pakistaní no fue producto de presiones externas. Por el contrario, afirmó que el pacto refleja la fortaleza de Irán frente a las exigencias estadounidenses. “El memorándum de entendimiento de Islamabad ha adquirido el valor de una declaración de derrota de Estados Unidos”, sostuvo el dirigente iraní.
Las próximas reuniones técnicas serán clave para determinar si ambas partes logran acercar posiciones sobre cuestiones sensibles como las inspecciones nucleares, el levantamiento de sanciones y las garantías de cumplimiento de un eventual acuerdo definitivo. Mientras tanto, la negativa iraní a abrir las instalaciones atacadas al control internacional mantiene uno de los principales focos de tensión en la negociación.











