Loui Ridi, un ciudadano estadounidense de origen palestino que vive en Ohio, viajó hasta Qusra, en Cisjordania, luego de enterarse de que colonos israelíes habían rodeado su vivienda familiar. Al llegar, colocó una gran bandera estadounidense en el techo de la propiedad, con la esperanza de que su presencia y su nacionalidad ayudaran a protegerla.
El caso se produjo en medio de un creciente conflicto entre residentes palestinos y colonos israelíes en la localidad de Qusra, al sur de Nablus. Desde comienzos de agosto, varias viviendas palestinas permanecieron rodeadas por colonos, que bloquearon los accesos y, según los residentes, cortaron el suministro de agua y electricidad.
Ridi, que reside en Toledo, Ohio, observó durante días la situación a través de las cámaras de seguridad que había instalado en la vivienda. Su hermano, de 48 años, y su sobrino permanecieron dentro de la casa mientras el acceso al lugar estaba bloqueado.
De Ohio a Cisjordania para proteger su propiedad
Ridi había comenzado a construir la vivienda tres años atrás sobre terrenos pertenecientes a su familia. Al ver lo que ocurría, decidió viajar desde Estados Unidos hasta Cisjordania para intentar evitar que los colonos ocuparan la propiedad.
El estadounidense fue escoltado por soldados israelíes para poder llegar hasta su casa. Una vez allí, colocó una bandera de Estados Unidos de gran tamaño en el techo.
“Esperaba que la bandera los hiciera pensar dos veces”, explicó Ridi sobre su decisión, según Reuters. Sin embargo, la bandera no evitó nuevos episodios de tensión.
En los días siguientes, Ridi fue confrontado por un colono que llegó hasta las inmediaciones de la vivienda. En imágenes se observa el enfrentamiento verbal entre ambos, mientras el estadounidense reclamaba la intervención de los soldados presentes en el lugar.
Los militares le ordenaron al colono que se retirara debido a que la zona había sido declarada área militar cerrada. Sin embargo, no lo detuvieron.
Familias palestinas permanecieron encerradas
El conflicto comenzó cuando decenas de colonos se instalaron alrededor de tres viviendas palestinas en Qusra. Según los habitantes, bloquearon las entradas y utilizaron piedras y otros objetos para impedir el acceso y la salida.
En el caso de la propiedad de Ridi, imágenes obtenidas por Associated Press muestran a personas que parecen ser adolescentes desmontando parte de un muro de piedra y utilizando los bloques para obstaculizar el acceso a la vivienda. También se observaron muebles y otros objetos colocados frente a las casas.
Los residentes denunciaron además cortes de agua y electricidad. Durante varios días, algunas familias tuvieron dificultades para recibir alimentos y otros suministros básicos.
La situación llevó al Ejército israelí a declarar Qusra como una zona militar cerrada. Las autoridades militares calificaron el cerco como “ilegal, reprobable e inaceptable” y desplegaron efectivos en el área.
Aun así, los colonos regresaron en distintos momentos después de las intervenciones militares. Ridi cuestionó la eficacia de esas medidas y sostuvo que el problema continuaba cuando las tropas se retiraban.
Una condena inusual de Estados Unidos
El episodio provocó una fuerte reacción del gobierno estadounidense. El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, calificó el asedio contra las viviendas palestinas como un “horrible acto de terror” y condenó a quienes participaron de la intimidación.
La declaración fue considerada particularmente contundente en el contexto de la política estadounidense hacia Israel y los asentamientos en Cisjordania.
El Ejército israelí, por su parte, informó que había intervenido para retirar a los colonos y que también desmanteló dos puestos ilegales en Qusra y en una localidad cercana. Además, comunicó la detención de un israelí durante los operativos.
No obstante, la situación en Qusra no terminó con la llegada de Ridi. En las últimas horas, el ciudadano estadounidense volvió a enfrentarse verbalmente con colonos que permanecían en las inmediaciones de su vivienda.
Según AP, los soldados le indicaron que debía permanecer dentro de la casa debido a que el área seguía bajo régimen de zona militar cerrada. Ridi manifestó además su preocupación por la posibilidad de que los colonos intenten apropiarse de la propiedad.















