Alambre de púas y aulas vacías en Cisjordania: niños palestinos reciben clases frente a un cerco militar para poder estudiar
En Umm al-Khair, 55 estudiantes enfrentan un bloqueo impuesto por colonos y custodiado por el ejército israelí. La comunidad responde con clases al aire libre mientras crecen las denuncias por violaciones a derechos básicos como la educación y la libre circulación.

En la aldea beduina de Umm al-Khair, en la Cisjordania ocupada, el acceso a la educación se convirtió en un acto de resistencia. Un grupo de 55 niños palestinos permanece impedido de llegar a su escuela debido a una barrera de alambre de púas instalada por colonos israelíes y vigilada por fuerzas militares.
La escena resume una tensión estructural: de un lado, soldados armados y seguridad privada resguardan un asentamiento cuestionado por su legalidad; del otro, niños de entre cinco y trece años intentan atravesar el cerco con mochilas y libros en mano. El contraste expone una realidad que organizaciones internacionales denuncian reiteradamente en el marco del conflicto en Cisjordania.

Ante el bloqueo, la comunidad organizó la denominada “Escuela de la Libertad”, una iniciativa que consiste en dictar clases a la intemperie cada mañana. Padres, docentes y alumnos se reúnen frente a la barrera para garantizar la continuidad educativa, a pesar de las condiciones adversas.
Los testimonios de los niños evidencian el impacto humano de la medida. Masa Hathaleen, de cinco años, pide: “Soy Masa. Por favor, ábrannos el camino. Queremos ir a la escuela. No estamos haciendo nada malo. Solo tenemos nuestros libros. Amamos nuestra escuela”.
En la misma línea, Mira, de 10 años, cuestiona: “Somos niños como los niños del resto del mundo. Ellos van a la escuela y nosotros no. ¿Por qué?”. La situación no solo afecta el acceso a la educación, sino también la salud emocional de los menores. Sara, de 13 años, rompe en llanto ante la presencia de soldados, aunque afirma su intención de convertirse en abogada para defender a su comunidad.

Un bloqueo que genera preocupación a nivel internacional
El cerco fue instalado por colonos del asentamiento de Carmel, bloqueando un camino utilizado históricamente por estudiantes y reconocido como ruta peatonal. Sin embargo, el ejército israelí no retiró la estructura y, según denuncias locales, intervienen con gases lacrimógenos y granadas de estruendo cuando los niños intentan cruzar.
Como alternativa, se propuso un trayecto de tres kilómetros, pero la comunidad lo rechaza por considerarlo peligroso. Habitantes denuncian intimidaciones, obstáculos en el camino y conducción temeraria por parte de colonos.
Uno de los episodios más graves ocurrió recientemente, cuando una niña de cinco años, identificada como Siwar, fue atropellada y debió ser hospitalizada con heridas en la cabeza.
Riesgo de desplazamiento forzado en Cisjordania
El contexto en Umm al-Khair se agrava con órdenes de demolición que afectan a gran parte de la aldea. Según los residentes, estas medidas buscan forzar el abandono del territorio y facilitar la expansión de los asentamientos.
El caso vuelve a poner en el centro del debate internacional la situación en Cisjordania, donde múltiples informes advierten sobre restricciones sistemáticas al acceso a derechos básicos como la educación, la salud y la libre circulación.
Mientras tanto, cada mañana, frente a una barrera de alambre de púas, un grupo de niños continúa repitiendo el mismo reclamo: poder estudiar.
Con información de Al Jazeera.
















