
Una nueva y masiva ofensiva rusa volvió a sacudir la región de Kiev, donde un ataque con drones contra un depósito ubicado en las afueras de la capital ucraniana provocó un enorme incendio y una cadena de explosiones. El episodio dejó al menos 27 muertos y 42 heridos, mientras cientos de personas debieron ser evacuadas de la zona afectada.
Las imágenes difundidas desde el lugar muestran una gigantesca columna de humo y una bola de fuego que se elevó durante la noche. El ataque ocurrió en la localidad de Myla, en el distrito de Bucha, y generó daños en viviendas y otras instalaciones cercanas.
Explosiones y evacuaciones tras el ataque ruso en Kiev
Según las autoridades ucranianas, un dron ruso impactó contra un depósito que almacenaba materiales explosivos. El impacto desencadenó un incendio de grandes dimensiones seguido por múltiples detonaciones.
Más de 380 personas fueron evacuadas del área, mientras los equipos de emergencia trabajaban para controlar el fuego y asistir a los heridos. Entre las víctimas también se encontraba el jefe de una comunidad local, quien había acudido al lugar para ayudar durante las tareas de rescate.
El ataque también provocó daños en más de 50 viviendas y afectó una residencia destinada al cuidado de personas mayores y con discapacidad, según reportes difundidos por las autoridades y agencias internacionales.
La Fiscalía General de Ucrania abrió, además, una investigación para determinar si existieron irregularidades en el almacenamiento de los materiales explosivos, y si se cumplieron los permisos y protocolos correspondientes. El presidente Volodímir Zelenski cuestionó las municiones que pudieran encontrarse almacenadas cerca de zonas residenciales.
Rusia intensificó los ataques con drones y misiles
El episodio se produjo después de varios días consecutivos de ataques contra Kiev y otras regiones de Ucrania. La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó al menos 267 drones y varios misiles durante la ofensiva iniciada el viernes por la noche.
Las defensas aéreas ucranianas aseguraron haber neutralizado o derribado 233 drones, aunque los ataques provocaron víctimas y daños materiales en distintas zonas del país.
En los últimos meses, Moscú y Kiev incrementaron el empleo de ataques de largo alcance contra depósitos, instalaciones logísticas, infraestructura energética y otros objetivos estratégicos.
El objetivo ruso, según las autoridades de Moscú, incluye instalaciones vinculadas con el almacenamiento y transporte de material militar. Ucrania, por su parte, también aumentó sus ataques con drones contra objetivos situados dentro del territorio ruso.
El contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania
La nueva escalada se produce más de cuatro años después del inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, en febrero de 2022. Desde entonces, el conflicto evolucionó hacia una guerra en la que los ataques con drones de largo alcance, misiles y sistemas de defensa aérea adquirieron un papel central.
En paralelo a los combates terrestres, ambos países intentan afectar las cadenas logísticas y la infraestructura que permite sostener las operaciones militares.
Ucrania busca reforzar sus defensas aéreas mediante sistemas occidentales, mientras intenta ampliar su propia capacidad para realizar ataques en profundidad contra instalaciones militares y energéticas rusas.
En este contexto, el presidente Zelenski anunció que Ucrania pretende aumentar considerablemente el ritmo de sus ataques con drones, con un objetivo de hasta 1.000 lanzamientos diarios.
La intensificación de esta guerra aérea vuelve a colocar a Kiev y sus alrededores en el centro de la escalada, mientras los ataques contra instalaciones estratégicas continúan generando consecuencias cada vez más graves para la población civil.

















