
Un consorcio de compañías petroleras, integrado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, anunció el cierre de un financiamiento por US$900 millones para la construcción del gasoducto entre Vaca Muerta y la costa marítima de Río Negro.
La obra tiene como objetivo convertir a la Argentina en exportador de gas natural licuado (GNL).

El tendido conectará la cabecera de Tratayén, en Neuquén, con la costa de Río Negro. Tendrá unos 478 kilómetros de extensión, 36 pulgadas de diámetro y una capacidad de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas. Se prevé que la obra culmine en agosto de 2028.
El desarrollo completo del gasoducto demandará una inversión total estimada en US$1800 millones.

El país proyecta que las exportaciones alcancen las seis millones de toneladas anuales. Un tercio de eso irá hacia Alemania, para abastecer a la industria local, golpeada en los últimos años por la guerra entre Rusia y Ucrania y, más recientemente, por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
















