
La visita del director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, a la central nuclear de Zaporiyia quedó en suspenso después de que Rusia denunciara que Ucrania habría impedido el viaje previsto para los próximos 20 y 21 de agosto. Moscú calificó la decisión como un “paso irracional” y aseguró que el episodio vuelve a poner bajo tensión la seguridad de la mayor planta nuclear de Europa.

Rusia acusó a Ucrania de impedir la visita del OIEA
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, afirmó este martes que Kiev frustró el desplazamiento de Grossi a la central de Zaporiyia y a la ciudad de Energodar. Según la diplomática, el viaje había sido organizado con anticipación por la Secretaría del OIEA y las autoridades rusas.
La visita estaba prevista para coincidir con una nueva rotación de los inspectores que integran la misión permanente del organismo internacional en la planta, instalada en territorio controlado por Rusia desde el inicio de la invasión.
Zajárova sostuvo que Moscú había ofrecido las garantías de seguridad necesarias y que estas habían sido consideradas suficientes por el organismo. Sin embargo, afirmó que las autoridades ucranianas advirtieron que no podían garantizar la seguridad de Grossi si ingresaba a la central a través de territorio ruso.
Desde Moscú interpretaron esta advertencia como una amenaza directa contra el titular del OIEA. La portavoz aseguró que, debido a estas circunstancias, Grossi se vio obligado a cancelar el viaje.
La tensión por la seguridad de la central nuclear de Zaporiyia
La central de Zaporiyia permanece en el centro de las preocupaciones internacionales desde el comienzo de la guerra entre Rusia y Ucrania. El complejo es la mayor instalación nuclear de Europa y se encuentra en una zona afectada por las operaciones militares.
Según Zajárova, el episodio se suma a otros incidentes en los que, según la versión rusa, Ucrania habría dificultado la rotación de los inspectores del OIEA, interrumpido acuerdos para reparar instalaciones energéticas o atacado vehículos utilizados para trasladar especialistas de la agencia.

La portavoz también denunció un ataque ocurrido durante la mañana del 18 de agosto contra una parada de transporte público en Energodar. De acuerdo con su declaración, el hecho dejó un civil muerto y otras 16 personas heridas.
Rusia responsabilizó a Ucrania por estos episodios y sostuvo que las acciones militares alrededor de la instalación representan un riesgo para la seguridad nuclear regional.
El OIEA mantiene su misión permanente en medio de la guerra
El OIEA mantiene desde agosto de 2022 una misión permanente de inspectores en la central nuclear de Zaporiyia. El objetivo es evaluar las condiciones de seguridad, verificar posibles daños físicos y contribuir a prevenir un accidente nuclear durante el conflicto.
La presencia de los especialistas internacionales adquirió especial importancia debido a los reiterados enfrentamientos y acusaciones cruzadas entre Rusia y Ucrania sobre ataques y riesgos para las instalaciones nucleares.

Las declaraciones de Zajárova reflejan, además, la fuerte disputa diplomática en torno a la planta. Mientras Moscú acusa a Kiev de generar amenazas para la seguridad nuclear, Ucrania rechaza las acusaciones rusas y cuestiona el control de Moscú sobre la central.
La posible cancelación de la visita de Grossi supone así un nuevo obstáculo para la supervisión internacional de Zaporiyia. En un contexto de guerra, cualquier interrupción en las tareas de inspección puede aumentar la preocupación internacional por el estado de la instalación y las condiciones necesarias para evitar un incidente nuclear de consecuencias potencialmente graves.
















