
Este viernes 6 de noviembre, el Senado de Paraguay destituyó al presidente Santiago Peña en medio de la crisis bancaria por el cierre de Ueno Bank, que afectó a casi tres millones de clientes. Ahora la presidencia quedó en manos del vicepresidente Pedro Alliana, quien asumió esta tarde.
“Compatriotas, antes que nada quiero elevar mi pensamiento a Dios. Lo hago con la fe sencilla y profunda que heredé de mi padre. La misma que aprendí en mi casa. A él le pido que me ilumine en el camino de un nuevo Paraguay, le pido templanza para decidir con serenidad en las horas difíciles”, comenzó diciendo el presidente.
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