
Los primeros años de vida son claves en la vida de los humanos, es por eso que la exposición temprana, la contaminación atmosférica y acústica puede ser catastrófica para los niños. Según un estudio, durante el crecimiento pueden padecer depresión, ansiedad y hasta experiencias psicóticas.
El estudio publicado en la revista JAMA Network Open reveló que si los infantes están en contacto con partículas finas o si sus madres las inhalan durante el embarazo, aumentan en un 10% las posibilidades de sufrir trastornos depresivos en la adolescencia. Lo más alarmante es que estos contaminantes se encuentran en el aire y son casi imposibles de evitar.
Los expertos de la Universidad de Bristol que lideraron la investigación, alertaron que los trastornos psiquiátricos las personas se enferman antes de los 25 años y que entre los 13, 18 y 24 años aparecen los primeros síntomas.

Niños, infancia, salud mental. Foto: Unsplash.
La exposición temprana a estar partículas nocivas para el ambiente y la salud afectan el desarrollo cerebral y los procesos epigenéticos que tienen lugar en el útero y durante la infancia. Además, pueden provocar partos prematuros y afectar el crecimiento fetal, sostiene el artículo.
Por otro lado, el estudio reveló que la contaminación sonora puede aumentar la ansiedad en la infancia e incrementar el estrés y alterar el sueño, lo que podría aumentar las posibilidades de depresión en la adolescencia.

Contaminación del aire. Foto: Unsplash
Los dramáticos efectos de la contaminación sonora
Los investigadores señalaron que el ruido elevado podría además provocar una excitación fisiológica crónica y alterar las hormonas. Pero, además, podría afectar la cognición y afectar la concentración de durante los años escolares.
Este alarmante pronóstico también podría agravarse por los antecedentes psiquiátricos familiares, el estatus socioeconómico y otros factores a nivel de zona, como la densidad de población, los espacios verdes y la fragmentación social.

Niños, bebé, infancia. Foto: Unsplash
Los autores del estudio destacan que para reducir la exposición humana al aire contaminado es ideal crear zonas de aire limpio y que esto podría mejorar la salud mental de la población.
















