
Taylor Swift y Travis Kelce se casaron el pasado viernes 3 de julio en el Madison Square Garden, en una celebración que reunió a más de 1.000 invitados. La música fue una de las grandes protagonistas de la noche, que contó con la presencia de numerosas figuras de la industria como Selena Gomez, Camila Cabello, Ed Sheeran, Sabrina Carpenter y Tate McRae, entre otros.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia llegó de la mano de Paul McCartney, quien interpretó en vivo “I Want to Hold Your Hand”, el clásico de The Beatles, mientras la cantante se dirigía al altar. A lo largo de la celebración, la ambientación musical estuvo a cargo de arreglos para instrumentos de cuerda que incluyeron tanto clásicos populares como canciones de la propia Swift, entre ellas “Love Story”.

La elección de ese tema de The Beatles adquiere un significado especial si se tiene en cuenta que un día como hoy, en 1957, Paul McCartney y John Lennon se conocieron por primera vez. Aquel encuentro marcó el inicio de una de las asociaciones creativas y amistades más influyentes en la historia de la música popular.
En el aniversario de ese acontecimiento histórico, y como celebración del amor en todas sus formas, recordamos la historia detrás de la canción que Taylor Swift eligió para acompañar uno de los momentos más importantes de su vida.
La historia de “I Want to Hold Your Hand”
“I Want to Hold Your Hand” es la canción que escribieron juntos Paul McCartney y John Lennon por el pedido de su mánager, Brian Epstein, de que escribieran algo para el mercado estadounidense y entrar así en él ya que hasta 1963 no lo habían logrado.
“Escribíamos muchas cosas juntos, cara a cara, mirándonos fijamente. Por ejemplo, en ‘I Want to Hold Your Hand’, recuerdo cuando dimos con el acorde que hizo la canción. Estábamos en casa de Jane Asher [la entonces novia de Paul], en el sótano, tocando el piano al mismo tiempo. Y teníamos: ‘Oh, tú... tienes eso...’. Y Paul tocó ese acorde [mi menor] y me giré hacia él y le dije: ‘¡Eso es!’. Le dije: ‘¡Hazlo otra vez!’. En aquellos tiempos, componíamos así, casi impredecibles”, comentó John Lennon para Playboy en 1980.

Es la primera canción que escribieron a cuatro pistas, a diferencia de las dos pistas que siempre utilizaban y les tomó 17 tomas. Se transformó en el primer N°1 de los Beatles en los Estados Unidos luego de vender 10.000 copias por hora sólo en Nueva York. Así, Capitol Records debió distribuir la canción a otros sellos discográficos para satisfacer la demanda. Para sellar el éxito, los Beatles cantaron “I Want to Hold Your Hand” en el programa de Ed Sullivan dos veces: el 9 de febrero de 1964 y el 16 de febrero de 1964.

De esta forma, en la última semana de la canción en el número 1 de las listas estadounidenses, los Beatles lograron una marca histórica de 7 canciones número 1 en un año. En orden, estas fueron “I Want to Hold Your Hand”, “She Loves You”, “Can’t Buy Me Love”, “Love Me Do”, “A Hard Day’s Night”, “I Feel Fine” y, finalmente, “Eight Days a Week” un año después.
¿Cómo se conocieron Paul McCartney y John Lennon?
John Lennon lideraba una banda llamada “The Quarrymen” y tocó un día sábado 6 de julio de 1957 en una fiesta popular de la parroquia St. Peter en Woolton, un suburbio de Liverpool. Allí asistió un jóven de quince años, Paul McCartney, ya que a veces tocaba el piano en la iglesia y quería ser parte del coro.
Paul había quedado anonadado con la personalidad y la forma de tocar música del joven John y, al finalizar el show en vivo, fueron presentados formalmente por el compañero de escuela de McCartney, Ivan Vaughan. A continuación tocó algunos temas en su guitarra que eran clásicos de época como canciones de Eddie Cochran, Gene Vincent y Little Richard.

Años después, Paul McCartney comentó: “Recuerdo que llegué a la fiesta y escuché esa música magnífica que salía de los pequeños altavoces Tannoy. Eran John y su banda. Me quedé asombrado y pensé ‘Oh, es genial’. John era bueno, realmente el único miembro del grupo que se destacaba”.
Por su parte, John Lennon en aquel momento lo invitó a su banda aunque con la duda de la posibilidad de competir en materia de liderazgo. Sin embargo, eligió apostar al triunfo colectivo.















