
El mundo del folklore está de luto: murió uno de los referentes de la música popular entrerriana a los 84 años. La noticia causó un gran impacto en artistas y apasionados de la cultura, que despidieron al artista de 84 años con pesar a través de las redes sociales con sentidos mensajes.
Se trata de Rubén Cuestas, uno de los máximos referentes y embajadores de la música de Entre Ríos. Junto a su hermano Néstor -quien falleció en 2020-, conformó el dúo Los Hermanos Cuestas, una formación emblemática que marcó un antes y un después en la identidad cultural y musical de su provincia popularizando éxitos eternos como Juan de Gualeyán, una obra que curiosamente nació a partir de una anécdota en un control policial.

Nacido el 7 de febrero de 1942 en la localidad de Diamante, Rubén manifestó desde su infancia una profunda inclinación natural hacia las expresiones artísticas. Mientras cursaba sus estudios en una escuela de Artes Visuales, vivió un encuentro clave que cambiaría su destino para siempre: conoció al maestro Linares Cardozo, quien se transformó en una guía fundamental y en la influencia más decisiva para la construcción de su estilo musical y su amor por el paisaje entrerriano.
“Desde el Instituto Nacional de la Música despedimos a Rubén Cuestas, reconocemos su aporte a la música argentina y acompañamos a sus familiares, amistades, colegas y seres queridos en este momento.”, indicó el INAMU a través de sus redes sociales oficiales.
Murió Rubén Cuestas y hay dolor en el folklore: por qué era “el amigo de los pájaros” y su consagración en Cosquín
Si hubo algo que distinguió a Rubén Cuestas de cualquier otro intérprete de su época fue su extraordinaria y única habilidad para replicar con su garganta el canto de las aves nativas entrerrianas. Ese talento, que desarrolló jugando desde su niñez, se convirtió rápidamente en la marca registrada del dúo y le valió el cariñoso apodo de “el amigo de los pájaros”, un sello sonoro que envolvía cada una de sus chamarritas.
Los primeros pasos de los hermanos en la música se dieron bajo el nombre de Los Baqueanos, formación con la que recorrieron los escenarios de su provincia antes de dar el gran salto al Festival Nacional de Folklore de Cosquín en 1964. En aquella emblemática edición, recibieron una mención especial debido a que el festival aún no contemplaba una categoría específica para dúos, lo que de igual manera les permitió compartir la mítica Plaza Próspero Molina con figuras de la talla de Jorge Cafrune y Margarita Palacios.
Sin embargo, la masividad absoluta golpearía a su puerta en 1972. Tras haberse mudado a Buenos Aires en 1967 con apenas un bombo y una guitarra a cuestas, el dúo regresó al escenario mayor de Córdoba para quedarse con la ansiada Consagración de Cosquín, dando inicio a una trayectoria imparable que incluyó un éxito arrollador en radio, teatro, televisión y cine.
Los Hermanos Cuestas no fueron simples intérpretes; se transformaron en verdaderos embajadores del paisaje costero. Gracias a su difusión, se volvieron pilares del cancionero popular obras fundamentales como Juan del Gualeyán, Canción de cuna costera y Soy entrerriano. Además, su arte trascendió los escenarios y llegó a la pantalla grande participando en películas de gran relevancia como Los gauchos judíos y Mire qué lindo mi país paisano.
A lo largo de su extensa carrera, Rubén fue distinguido con numerosos reconocimientos, entre los que destacan el título de Ciudadano Destacado de Diamante en 1993 y el prestigioso Premio Nacional de Sadaic en 1994. En 2022, el músico tuvo la oportunidad de celebrar los 50 años de aquella histórica consagración en Cosquín, ratificando un legado que sigue vivo en la memoria colectiva. Con su partida, el litoral perdió a un creador irrepetible, pero la música y el silbido de sus pájaros continuará flotando para siempre en el aire de las tierras entrerrianas.

















