La Cena de Gala de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) se llevó adelante en en Mar-a-Lago, Florida.
La Cena de Gala de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) se llevó adelante en en Mar-a-Lago, Florida. Foto: Prensa Gobierno

El Gobierno consiguió una victoria legislativa en la Cámara de Diputados tras la aprobación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea y ya puso la mira en el tratado que Argentina firmó con Estados Unidos. Sin embargo, ese expediente aparece como más enredado y por los tiempos actuales, no llegaría a discutirse durante el período de sesiones extraordinarias.

A la elaboración final del proyecto que deberá enviarse al Congreso, se le suma un obstáculo adicional: la necesidad de introducir cambios en distintas leyes vigentes para adecuar el marco normativo a los compromisos asumidos en la negociación con la Casa Blanca. Ese trabajo técnico viene avanzando en paralelo dentro de la Casa Rosada.

Mientras el Senado debatía la Reforma Laboral que obtuvo media sanción pasada la 1 de la madrugada del jueves 12 de febrero, la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, encabezaba la redacción del texto del acuerdo con Estados unidos. La intención del Gobierno es poner en marcha el trámite parlamentario durante febrero en las sesiones extraordinarias a pesar de que el oficialismo tiene varios proyectos de ley en tratamiento.

Pablo Quirno celebró el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos.
Pablo Quirno celebró el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos. Foto: X PabloQuirno

Ese escenario ya había sido anticipado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien explicó en conferencia de prensa que se estaban “terminando de analizar” las alternativas disponibles porque el acuerdo atraviesa todavía la etapa “de traducciones y de determinados tecnicismos, que exige un acuerdo de estas características”. En ese sentido, aclaró: “Si los tiempos acompañan será enviado a extraordinarias, si no, será seguramente de los primeros proyectos que enviaremos a partir del primero de marzo”.

Dentro de Diputados, consideran que el nuevo tratado también debería ingresar por ese mismo cuerpo. De todos modos, tras esa votación y la aprobación del Régimen Penal Juvenil, el temario inmediato incluye la Reforma Laboral con media sanción del Senado, por lo que en el bloque de La Libertad Avanza crece la idea de postergar el debate del acuerdo con Estados Unidos hasta el inicio de las sesiones ordinarias el 1° de marzo.

Uno de los aspectos más sensibles del pacto sellado entre Milei y Trump es que, para que se activen las rebajas arancelarias, Estados Unidos exige que Argentina adhiera a una serie de acuerdos internacionales, entre ellos, el Tratado de Cooperación en materia de Patente (PCT). A cambio, además de los beneficios impositivos y comerciales recíprocos, se prevé ampliar el acceso de empresas argentinas a líneas de crédito y financiamiento de organismos estatales norteamericanos.

Donald Trump y Javier Milei. Foto: REUTERS

Según fuentes vinculadas a las negociaciones, ya hay al menos dos compañías locales atravesando procesos de auditoría y recibiendo visitas de representantes de esas entidades: una del sector agropecuario y otra industrial. En este contexto, Javier Milei viajará a Washington la próxima semana para participar de la primera cumbre del Consejo de la Paz, el organismo creado por el presidente estadounidense Donald Trump para analizar los principales conflictos internacionales.

Acuerdo Argentina–Estados Unidos: el acero y el aluminio siguen con aranceles del 50% y generan tensión en la industria

El acuerdo comercial que quedó firmado entre Argentina y Estados Unidos dejó afuera a una industria clave y estratégica: el acero y el aluminio.Pese al entendimiento bilateral, esos productos continúan alcanzados por aranceles del 50%, una carga que condiciona la competitividad de las empresas locales en uno de sus principales mercados externos.

La decisión responde a la aplicación de la Sección 232, una normativa que habilita al presidente estadounidense, Donald Trump, a fijar aranceles adicionales por razones de “seguridad nacional”. Durante la gestión del republicano, primero se impuso un gravamen del 25% y luego, en junio de 2025, se lo elevó al 50%. Desde entonces, el sector siderúrgico y metalúrgico argentino aguarda una revisión que le permita recuperar condiciones más favorables de acceso.

Producción de acero
Producción de acero

Según la consultora Analytica, “los grandes ausentes del acuerdo comercial son el aluminio y el acero, que tienen un arancel del 50% y sobre los cuales había grandes expectativas de un trato preferencial”. Si bien el gobierno estadounidense manifestó disposición a analizar la situación, lo cierto es que el entendimiento alcanzado solo incluyó materias primas básicas de fundición, algunas aleaciones y un conjunto acotado de manufacturas vinculadas principalmente a la industria aeronáutica.