La CGT ratificó la movilización del 30 de abril y escaló el conflicto con el Gobierno.
La CGT ratificó la movilización del 30 de abril y escaló el conflicto con el Gobierno. Foto: NA

En la antesala del Día del Trabajador, la Confederación General del Trabajo (CGT) volverá a las calles el próximo 30 de abril con una movilización marcada por fuertes cuestionamientos al Gobierno y a recientes decisiones judiciales vinculadas a la reforma laboral. La central obrera anticipó un escenario de creciente conflictividad social, en medio de reclamos por la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro de las condiciones laborales.

Críticas al fallo judicial y “gravedad institucional”

Uno de los ejes centrales de la protesta gira en torno al fallo que dejó sin efecto la suspensión de la reforma laboral. Cristian Jerónimo, uno de los secretarios generales de la CGT, calificó la decisión como “aberrante” y apuntó contra uno de los jueces que intervino en la causa.

La CGT anunció una movilización para el 30 de abril
Cristian Jerónimo (derecha), uno de los secretarios generales de la CGT. Foto: NA

“Después, con total obscenidad, aparece al otro día en el Boletín Oficial la extensión de uno de los jueces que firmó el fallo. Pone un grado de gravedad institucional y genera dudas que no ayudan a los procesos institucionales y democráticos de la Argentina”, sostuvo en declaraciones radiales.

El dirigente adelantó que el equipo jurídico de la central evalúa medidas, entre ellas la recusación del magistrado cuestionado, mientras continúan las acciones para frenar la implementación de la reforma.

Rechazo a la reforma laboral y advertencia de conflicto

Más allá del fallo, Jerónimo volvió a cuestionar el contenido de la reforma laboral, al señalar que “es totalmente maliciosa y va en contra de nuestra carta magna”. Según planteó, las modificaciones propuestas no contribuyen a mejorar el mercado de trabajo, sino que “oprimen derechos” y afectan la dignidad de los trabajadores.

Uno de los ejes centrales de la protesta gira en torno al fallo que dejó sin efecto la suspensión de la reforma laboral. Foto: NA

En ese contexto, advirtió que el nivel de conflictividad podría aumentar en las próximas semanas. Si bien aclaró que no hay un paro general definido, no descartó esa posibilidad ante el agravamiento de la situación social y económica.

“El clima social va a cambiar, la gente está muy enojada, no le alcanza para llegar a fin de mes”, afirmó, al tiempo que cuestionó las cifras oficiales sobre inflación y pobreza. En esa línea, adelantó que la CGT difundirá próximamente su propio índice inflacionario.

Cuestionamientos políticos y búsqueda de una alternativa

El dirigente sindical también apuntó contra los gobernadores por no pronunciarse frente al conflicto y criticó al Gobierno por lo que consideró una desconexión con la realidad social. “Lo que pasa en Balcarce 50 no es lo que está pasando en Argentina”, señaló, en referencia a la sede del Poder Ejecutivo.

La central obrera anticipó un escenario de creciente conflictividad social, en medio de reclamos por la pérdida del poder adquisitivo. Foto: NA

Además, vinculó la coyuntura económica con la agenda política, al cuestionar que se instalen debates como la cuestión de las Islas Malvinas para desviar la atención de los problemas internos. “Ojalá las recuperen, pero que no quieran tapar con eso todo lo que está sucediendo en el país”, expresó.

En el plano político, la CGT dejó entrever su intención de impulsar una alternativa electoral. Jerónimo sostuvo que “tiene que aparecer un candidato” y llamó a superar las estructuras tradicionales, al tiempo que confirmó que la central mantiene diálogos con distintos actores, entre ellos el pastor evangelista Dante Gebel.