Muffins de queso.
Muffins de queso. Foto: Freepik

Prácticos, sabrosos y con espíritu casero, los muffins de queso se ganaron un lugar fijo en la cocina cotidiana. Ideales para resolver desayunos, meriendas o un picoteo improvisado, también se destacan por su versatilidad a la hora de planificar comidas con anticipación. El chef Pedro Lambertini compartió su receta infalible para prepararlos y congelarlos sin perder textura ni sabor.

Con una masa simple y bien equilibrada, estos muffins están pensados para ir directo al freezer y volver a la vida con unos minutos de horno. “Se regeneran muy bien”, aseguró Lambertini en redes sociales y sumó tips clave para conservarlos correctamente y lograr que queden dorados por fuera y esponjosos por dentro, como recién hechos.

El chef Pedro Lambertini y unos deliciosos muffins de queso. Foto: X @PedroLambertini

Ingredientes necesarios para cocinar los muffins de queso de Pedro Lambertini

  • 250 g de harina 0000
  • 13 g de polvo de hornear (2 cditas colmadas)
  • 8 g de sal fina (1 cdita al ras)
  • Una pizca de pimienta negra recién molida
  • 160 + 40 g de choclo al natural, escurrido
  • 200 g de queso provolone rallado grueso
  • 2 huevos
  • 100 ml de aceite (75 ml neutro, 25 ml de oliva)
  • 230 ml de leche

Paso a paso: cómo preparar muffins de queso de forma rápida y sencilla

  1. Mezclar en un recipiente los ingredientes líquidos: huevos, aceite, leche y 160 g de choclo procesado; hasta integrar.
  2. En otro recipiente, mezclar los ingredientes secos: harina, polvo de hornear, sal y pimienta.
  3. Unir ambas preparaciones junto con el provolone rallado y los granos de maíz restantes. Mezclar hasta integrar.
  4. Distribuir en moldes para muffins previamente forrados con papel manteca y aceitados, y cocinar durante 20 minutos.
  5. Dejar entibiar y servir.

El secreto del chef: por qué estos muffins son ideales para guardar en el freezer

“Son aptos para freezer y se regeneran muy bien en el horno. Pueden perfumarlos con hierbas como ciboulette picado o tomillo, pero a mí me gusta destacar el sabor del provolone”, señaló el chef en su posteo.

Estos muffins son ideales para guardar en el freezer porque su masa tiene un buen equilibrio de grasa, humedad y estructura, lo que les permite soportar el congelado sin resecarse ni perder esponjosidad. El queso aporta humedad y sabor incluso de la regeneración, y al no llevar rellenos delicados ni ingredientes frescos sensibles, mantienen muy bien su textura una vez descongelados.

Además, están pensados para volver al horno directamente desde el freezer: con unos minutos de calor recuperan el volumen, el interior tierno y una superficie apenas crocante, como recién hechos. Esto los vuelve una opción práctica para planificar comidas, reducir desperdicios y tener siempre algo listo para resolver desayunos, meriendas o comidas rápidas.