Sucedió el 30 de noviembre de 1954. mientras Ann Hodges dormía plácidamente una siesta. En plena paranoia de la Guerra Fría entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, muchos creyeron que se había tratado de un ataque comunista; pero los hechos demostraron otra cosa. Esta es la historia de la única persona en la historia en ser golpeada por un meteorito, que vivió para contarlo.Por: Marcelo García