En Santiago del Estero, el pequeño pueblo de Vinará se convirtió en un punto de peregrinación tras los testimonios sobre la Virgen de la Inmaculada Concepción que habría derramado lágrimas e incluso sangre. Historias de sanación, misterio y turismo religioso convergen a pocos kilómetros de las Termas de Río Hondo.Por: Thiago Lapuente