
Para quienes sueñan con vivir una experiencia diferente en el exterior, combinar viajes con trabajo voluntario y disfrutar de algunos de los paisajes más impactantes del planeta, una convocatoria en Nueva Zelanda puede convertirse en una oportunidad única.El santuario animal Kind Farm, ubicado en la región de Otago, abrió una búsqueda internacional de voluntarios para colaborar en el cuidado de caballos, ponis, burros y otras especies rescatadas. A cambio, los participantes reciben alojamiento sin costo y la posibilidad de convivir con los animales en un entorno natural privilegiado.
Qué ofrece el voluntariado para cuidar animales en Nueva Zelanda
La propuesta está dirigida a personas de distintas partes del mundo interesadas en el bienestar animal y la vida al aire libre. Los voluntarios seleccionados reciben alojamiento gratuito dentro del santuario durante toda su estadía, además de capacitación para realizar las tareas cotidianas.
Entre los principales beneficios se destacan:
- Alojamiento sin costo dentro del predio
- Capacitación para desarrollar las actividades diarias
- Convivencia con caballos, ponis, burros y otros animales rescatados
- Experiencia en un entorno rodeado de montañas, espacios verdes y naturaleza
Además, quienes participan pueden aprovechar sus días libres para explorar algunos de los atractivos naturales más reconocidos de la Isla Sur.

Dónde queda Kind Farm y cómo es su entorno natural
Kind Farm está ubicado en Cardrona Valley, una de las zonas más pintorescas de la región de Otago, en la Isla Sur de Nueva Zelanda.
El santuario se encuentra a apenas 15 minutos de Wanaka y 40 minutos de Queenstown, dos destinos turísticos famosos por sus paisajes de montaña, lagos cristalinos y actividades al aire libre durante todo el año.
El entorno ofrece acceso a centros de esquí, parques naturales y senderos de trekking, convirtiendo la experiencia de voluntariado en una oportunidad para descubrir la naturaleza neozelandesa desde adentro.
Cuáles son los requisitos para ser voluntario en la Isla Sur
Una de las características más atractivas de la convocatoria es que no se exige experiencia previa en el cuidado de animales. Sin embargo, desde la organización señalan que valoran especialmente el compromiso, el interés genuino y la responsabilidad por el bienestar animal.
La iniciativa está abierta a voluntarios de diferentes nacionalidades que quieran colaborar con el mantenimiento del santuario y acompañar el proceso de recuperación de los animales rescatados.
Las personas interesadas pueden presentar su solicitud a través de la página oficial de Kind Farm, donde se detallan los requisitos específicos, la duración de la estadía y las condiciones de participación.

Tareas diarias: desde cepillar caballos hasta limpiar corrales
Las actividades de los voluntarios están enfocadas en el cuidado animal y el mantenimiento general del predio. Entre las tareas que deberán realizar se encuentran:
- Alimentar a los animales diariamente
- Cepillar y cuidar caballos, ponis, burros y otros animales
- Colaborar con el mantenimiento de los espacios comunes
- Limpiar corrales, establos y potreros
- Participar en la plantación de árboles y en el cuidado del vivero del santuario
- Pasearlos para que puedan ejercitarse
Un refugio para animales rescatados
Kind Farm es un santuario dedicado al rescate de animales de granja que fueron abandonados, maltratados o se quedaron sin hogar. En sus instalaciones viven caballos, ponis, burros, ovejas, cabras, vacas, cerdos, gallinas y otras especies que reciben atención y cuidados permanentes.
El objetivo del proyecto es brindarles un espacio seguro donde puedan recuperarse y vivir en condiciones adecuadas, al mismo tiempo que se promueve una forma de vida más sustentable y respetuosa con los animales.
Para muchos viajeros, esta convocatoria representa una alternativa diferente para conocer Nueva Zelanda: combinar turismo, naturaleza y trabajo solidario en uno de los países más espectaculares del mundo.

¿Qué tipo de documentación o visa se necesita para poder participar en el programa de voluntariado en Nueva Zelanda?
Antes de postularse, es clave revisar qué documentación migratoria corresponde según la nacionalidad, la duración del viaje y las condiciones del voluntariado. Para ciudadanos de países con exención de visa, como Argentina, Chile, Brasil, México, Uruguay y España, Nueva Zelanda permite ingresar por estadías cortas sin visa tradicional, pero exige tramitar previamente la NZeTA, la autorización electrónica de viaje.
El punto más importante es diferenciar entre un voluntariado sin pago y una actividad que pueda ser considerada trabajo. Immigration New Zealand aclara que una persona voluntaria no debe recibir pagos ni beneficios valuables en dinero, como alojamiento, comida, transporte o servicios.
Por eso, si el programa ofrece alojamiento gratuito u otros beneficios, lo recomendable es verificar antes de viajar si corresponde una Working Holiday Visa, una visa de trabajo u otro permiso específico. En todos los casos, el viajero debe contar con pasaporte vigente, autorización válida para ingresar al país y, preferentemente, seguro de viaje con cobertura médica.
¿Qué tipo de seguro de viaje es recomendable para los voluntarios en Kind Farm?
¿Qué tipo de seguro de viaje es recomendable para los voluntarios en Kind Farm?
Para quienes viajen a Nueva Zelanda para participar como voluntarios en Kind Farm, lo más recomendable es contratar un seguro de viaje integral, con cobertura médica amplia, asistencia por accidentes, internación, medicamentos, responsabilidad civil y repatriación sanitaria. La convocatoria implica tareas físicas, por lo que conviene revisar que la póliza cubra voluntariado, trabajo rural liviano o contacto con animales.
Aunque Nueva Zelanda cuenta con el sistema ACC, que puede cubrir lesiones por accidentes ocurridos dentro del país incluso a visitantes, las autoridades recomiendan tener seguro de viaje porque ese sistema no cubre enfermedades, interrupciones del viaje, traslados de emergencia para regresar al país de origen ni lesiones ocurridas en tránsito hacia o desde Nueva Zelanda. Por eso, antes de viajar, los voluntarios deberían elegir una cobertura que contemple emergencias médicas, cancelaciones, pérdida de equipaje, asistencia 24 horas y actividades al aire libre.


















