
La escasez de mano de obra en la construcción se volvió un problema serio para las empresas del sector en España. Cada vez cuesta más encontrar empleados dispuestos a trabajar como albañiles, y la situación genera demoras en las obras y un aumento de los costos, según advierten desde el gremio.
En este contexto, Cristian Lara, albañil y fundador de una empresa de reformas junto a su pareja, expuso su visión sobre el presente de la profesión y los sueldos que reciben los trabajadores. En una entrevista en el podcast “Sector Oficios”, Lara aseguró: “Los salarios de los albañiles no siempre reflejan su experiencia ni su formación”.
Cuánto se paga hoy y cuál sería el sueldo ideal para un albañil
Lara detalló que conseguir personal calificado es cada vez más difícil. “Nos ha costado mucho conseguir un paleta para tenerlo en plantilla. Ahora lo hemos logrado y, según el convenio, son 1.800 euros netos al mes. Entre las horas extra y demás, intentamos que lleguen a los 2.400 euros”, explicó sobre los sueldos actuales.

Sin embargo, el emprendedor fue más allá y planteó cuál debería ser, a su criterio, el salario justo para un profesional del rubro: “Ahora mismo, un profesional que te coloque azulejos bien, al que le puedas explicar el trabajo y lo deje hecho, creo que debería estar cobrando como está, o sea, 2.800 euros al mes”.
La brecha entre peones y oficiales y la falta de vocación
Lara también se refirió a la diferencia de ingresos entre los distintos puestos y a la dificultad para encontrar trabajadores comprometidos. “He cogido peones que pasan de todo, no tienen vocación, y que yo me parece bien, pero claro, lo que no puedo permitir es que un oficial de primera de nómina esté cobrando 1.700 euros y el peón cobre 1.500, casi 1.600, 100 euros de diferencia. Entonces, ¿qué pasa? El oficial lo quemas porque dice: ‘Este está cobrando 100 euros menos. El otro, el pobre, está con todo el trabajo en la espalda’”, relató.
El testimonio de Lara reavivó el debate sobre los salarios, las condiciones laborales y el prestigio de los oficios manuales en España, en un momento en que las nuevas generaciones muestran poco interés por incorporarse a estos trabajos.














