
El bulldog francés es una de las razas más elegidas por las familias como perro de compañía debido a que son adorables, compañeros y juguetones. Sin embargo, su particular anatomía requiere algunas precauciones requiere de algunas precauciones a la hora de realizar actividad física. Esto se debe a su hocico corto y la conformación de las vías respiratorias que pueden favorecer ciertas dificultades para respirar.
De hecho, estos perritos tienen una menor tolerancia al hacer ejercicio, especialmente aquellos que son afectados por el síndrome obstructivo de las vías respiratorias braquicéfalas (BOAS).

Lejos de significar que estos perros deban llevar una vida sedentaria, distintos trabajos científicos realizados por veterinarios muestran que necesitan movimiento, aunque la intensidad y duración de la actividad deben ajustarse a su estado de salud. La respuesta tampoco es igual en todos los bulldog franceses: aquellos sin signos respiratorios importantes pueden presentar niveles de actividad similares a los de otros perros.
Por qué el bulldog francés debe hacer actividad física moderada
Un estudio publicado en la revista Animal Welfare analizó la actividad física habitual de 48 perros braquicéfalos y 23 perros no braquicéfalos mediante acelerómetros utilizados durante una semana. Dentro del grupo de animales de hocico corto había 25 bulldog franceses y 23 pugs, mientras que los restantes perros conformaban el grupo de comparación.
Los investigadores observaron que los bulldog franceses con signos moderados o graves de BOAS registraban menor actividad física total y pasaban menos tiempo realizando actividades de alta intensidad que los perros utilizados como control.
En cambio, los perros de raza que no presentaban signos o tenían manifestaciones leves no mostraron diferencias significativas en su actividad diaria respecto del grupo de comparación. Sin embargo, el estudio insiste en que los bulldog franceses pueden hacer ejercicio moderado, siempre y cuando sean apropiados para su cuerpo y su edad.

Otro estudio publicado en Frontiers in Veterinary Science en 2025 evaluó a 35 perros braquicéfalos: 13 pugs, 21 bulldog franceses y un bulldog inglés. Los investigadores utilizaron una prueba de ejercicio estandarizada en cinta, compuesta por tres períodos de cinco minutos de actividad y una etapa posterior de recuperación.
Del total, 18 animales presentaban síntomas moderados o graves de BOAS y fueron sometidos posteriormente a una cirugía para tratar el problema, mientras que otros 17 perros sin signos compatibles fueron incluidos como grupo de control.
Después de la intervención, los perros operados mostraron una mejora en diferentes indicadores relacionados con su estado físico, aunque continuaron teniendo una capacidad de ejercicio inferior a la del grupo sin síntomas.
Además, el clima es un factor determinante. La combinación de ejercicio y temperaturas elevadas puede representar un riesgo mayor para los perros braquicéfalos, por lo que los paseos deberían realizarse en momentos frescos y con pausas suficientes.

Tips para pasear a un bulldog francés
- Elegir horarios frescos: preferir las primeras horas de la mañana o el atardecer y evitar los momentos de mayor temperatura.
- Mantener un ritmo tranquilo: el paseo debe permitirle caminar sin llegar a un jadeo excesivo ni mostrar signos de dificultad para respirar.
- Hacer pausas: si necesita detenerse, darle tiempo para recuperarse antes de continuar. No conviene forzarlo a mantener el ritmo.
- Evitar el ejercicio intenso: las carreras, los juegos extenuantes y las caminatas demasiado prolongadas pueden representar un esfuerzo excesivo, especialmente en perros con problemas respiratorios.
- Prestar atención a las señales de alerta: dificultad para respirar, debilidad, tambaleo, jadeo excesivo o una recuperación que demora más de lo habitual son motivos para interrumpir la actividad.
- Llevar agua: durante los paseos más largos o en días cálidos, es importante que tenga acceso a agua fresca.
- Consultar al veterinario: si el perro se agota rápidamente, no tolera los paseos o presenta problemas respiratorios, un profesional puede determinar cuál es el nivel de actividad adecuado para él.












