El barrio de CABA con infinitos nombres que deslumbra a los turistas: es el más grande de la Ciudad y hace un siglo era irreconocible
Al tratarse de un barrio tan extenso y diverso, se fue fragmentando en distintas zonas o sub-barrios que, en muchos casos, generan confusión incluso entre los propios porteños.

Palermo es uno de los barrios más emblemáticos de Buenos Aires y se distingue por la variedad de propuestas que ofrece tanto a vecinos como a turistas. Entre sus principales atractivos se destacan los Bosques de Palermo, un gran pulmón verde con amplios espacios para el descanso y la recreación.
Ubicado en la zona norte de la ciudad, abarca la totalidad de la Comuna 14 y, con 15,9 km² de superficie, es el barrio más extenso de Buenos Aires. Su identidad se define por un perfil principalmente residencial, atravesado por una marcada vida social al aire libre y un fuerte polo gastronómico, cultural y audiovisual.
Palermo, el barrio de los “nombres infinitos”: un recorrido por sus sub-barrios
Entre sus rasgos más distintivos aparece el famoso concepto de los “infinitos nombres”. Al tratarse de un barrio tan extenso y diverso, Palermo se fue fragmentando en distintas zonas o sub-barrios que, en muchos casos, generan confusión incluso entre los propios porteños.

Con el paso del tiempo, estas divisiones no oficiales fueron consolidándose. Algunas existen desde hace décadas y otras surgieron más recientemente, impulsadas tanto por las actividades predominantes en cada área como por estrategias inmobiliarias que buscaron dotar a cada sector de una identidad propia.
Algunos de los sub-barrios más conocidos son:
- Palermo Chico (Barrio Parque): una zona de palacios y residencias donde vive parte de la clase alta argentina.
- Palermo Viejo: un antiguo barrio de quintas donde se construyeron viviendas a comienzos del siglo XX; desde los años 80, muchas casas fueron recicladas y hoy albergan a profesionales y artistas.
- Palermo Soho: un circuito ligado a la moda, el diseño, el arte y la gastronomía.
- Palermo Hollywood: un fuerte polo audiovisual con estudios de televisión, radios y productoras.
- Las Cañitas: reconocido por su intensa vida nocturna y su variada oferta gastronómica.
- Villa Freud (también llamado Palermo Sensible, Guadalupe o Alto): bautizado así por la gran concentración de consultorios psicoanalíticos en la zona.
Los orígenes de Palermo: un barrio muy distinto al que conocemos hoy
En el siglo XIX, Palermo era una zona rural de bañados, chacras y quintas alejadas del centro de Buenos Aires, caracterizada por terrenos bajos, vegetación exuberante y casas bajas.
El nacimiento de este barrio se encuentra vinculado con Juan Manuel de Rosas, quien hacia 1836 adquirió estas tierras construyendo en ellas su residencia. La misma estaba ubicada en la esquina sudeste de las actuales avenidas del Libertador y Sarmiento.
Luego de Caseros, ocupó la casa Urquiza, y con posterioridad a esos agitados años, la misma fue sede de la Escuela de Artes y Oficios, del Colegio Militar y de la Escuela Naval.
El 11 de noviembre de 1875 tuvo concreción la iniciativa de Sarmiento y se inauguró el parque Tres de Febrero. Poco después fueron creados el Jardín Botánico y el Jardín Zoológico.
Palermo era una zona de talleres mecánicos, galpones, casas bajas y fondas antes de su transformación en los años 90 en los actuales Palermo Soho y Hollywood.
Sectores como la avenida Niceto Vega y Palermo Viejo eran considerados orilleros, caracterizados por la presencia de actividades industriales y talleres de reparación, marcando una identidad obrera y popular antes del boom inmobiliario y gastronómico.
Con respecto al origen del nombre de este barrio, hay dos teorías. La primera de vincula esta denominación con Juan Domínguez Palermo, quien a principios del siglo XVII era el propietario de las tierras; la segunda nos dice que el mismo deriva de un oratorio en el que se veneraba una imagen de San Benito de Palermo.



















