Violencia en el fútbol.
Violencia en el fútbol. Foto: Captura.

Los graves disturbios ocurridos este miércoles en el Estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini, en el partido entre Independiente y la Universidad de Chile por los octavos de final de la Copa Sudamericana, dejaron imágenes y videos que impresionan a todo aquel que los ve.

La violencia dejó 22 heridos, de los cuales tres ya fueron dados de alta y dos permanecen en grave estado, y 111 personas detenidas, 109 de ellas hinchas chilenos. Pero eso no es todo: también dejó grabaciones que quedarán para la posteridad, como aquel filmado por la propia barra.

Violencia en Independiente-U de Chile. Foto: REUTERS

En el video más impactante de la noche se ve a dos hinchas de Universidad de Chile que fueron golpeados y forzados a pedir disculpas por un grupo de simpatizantes de Independiente tras los incidentes ocurridos el miércoles. En las imágenes, se observa cómo los dos aficionados chilenos, semidesnudos y ensangrentados, permanecen acorralados en una tribuna mientras uno de los agresores exige:“¡Dale! ¡Pedí perdón, perdón!”.

Uno de los heridos intenta cubrirse el rostro y apenas logra susurrar “perdón”, mientras el atacante insiste y lo golpea, repitiendo “¿qué? ¿qué?”, mientras las víctimas, visiblemente atemorizadas y sin fuerzas, permanecían sentadas en las butacas rojas del estadio.

Violento momento que sufrieron los hinchas de Universidad de Chile. Video: X @Barras_LATAM

¿Cómo comenzaron los disturbios en la cancha de Independiente?

Todo comenzó sobre el final de la primera mitad, con el partido igualado a uno y un global de 2-1 en favor de la U, cuando fanáticos del equipo visitante comenzaron a lanzar butacas, sanitarios y trozos de la tribuna extraídos de la estructura del estadio hacia la parte baja de la gradería, donde estaban hinchas del Independiente.

Pese a los esfuerzos por contener la violencia, un grupo numeroso de hinchas del Rojo logró acceder a la tribuna donde aún quedaban aficionados chilenos, que fueron violentamente atacados.

Los graves incidentes vuelven y reabren el debate sobre la seguridad y el triste protagonismo de las barras bravas.