Fútbol bajo sospecha: irregularidades y polémicas maniobras
Pasó un nuevo Superclásico del fútbol argentino pero la tristeza y la bronca quedó instalada una vez más. El penal en el último minuto de juego no cobrado a favor de River enciende las alarmas de todos los hinchas y de todos los que quieren al fútbol.
Pasó un nuevo Superclásico del fútbol argentino pero la tristeza y la bronca quedó instalada una vez más. Tristeza y bronca no por un resultado, sino por ver que el fútbol argentino está sumido en un espiral de corrupción y manejo espurio que ya queda desnudo y a la vista de todos.
El partido entre River y Boca es visto en todo el mundo, periodistas de todo el planeta vienen a cubrir el evento más destacado de todo el continente y millones de televidentes de todo el mundo siguen este encuentro; y la imagen que se llevaron es la de un fútbol cada vez más sospechado.
El penal en el último minuto de juego no cobrado a favor de River enciende las alarmas de todos los hinchas y de todos los que quieren al fútbol.
Cuando el superclásico en el Monumental estaba llegando a su fin, hubo un claro empujón del defensor de Boca Lautaro Blanco sobre el futbolista de River Martínez Quarta no advertido por el árbitro mundialista Darío Herrera, pero que vio todo el estadio y también toda la gente que observaba el partido por televisión.
El juez del partido hacía pocos minutos había cobrado un empujón, mucho menor, de un delantero de River a un defensor de Boca; allí si lo vio y cobró infracción, pero cuando se dio una jugada similar a favor del equipo millonario “no vio la infracción”. Pero lo más grave es que el VAR no llamó al árbitro del encuentro para que pueda ver la jugada en la pantalla y luego pueda decidir si cobrar o no penal. Esto es lo más grave y lo que encienden las alarmas del mundo del fútbol.
El VAR estaba comandado por Héctor Paletta, reconocido hincha de Boca y que levantó polémicas su designación. Lo cierto es que Paletta no sólo es hincha de uno de los clubes que disputaban el partido sino que además está sospechado e investigado por grandes ganancias que no puede justificar y que la justicia está analizando.
Esto muestra una vez más que el fútbol argentino está bajo sospecha, por irregularidades y maniobras polémicas.
Todos apuntan al seno de la AFA y por sobre todas las cosas al manejo de los árbitros para cada partido. A cargo de la dirección de árbitros está Federico Beligoy y las miradas se centran en él y aseguran que se maneja con total impunidad para designar jueces que favorezcan a los “clubes amigos”.
Dentro de los equipos sospechados de ayudas arbitrales se encuentran Barracas, Central Córdoba de Santiago del Estero, Rosario Central, Riestra y Boca.
El increíble penal no cobrado en el partido más importante de toda América marca a las claras la impunidad de la trama del poder que favorece a unos y perjudica a otros.
Hoy le pasó a River, pero viene sucediendo desde hace años en el fútbol argentino, un fútbol campeón del mundo: con su selección y con las sospechas de arreglos e irregularidades en su torneo local.
*El informe contiene imágenes de ESPN, Canal 13, La Página Millonaria, LOVE / ST, y Fútbol Sin Manchas. A ellos, sus créditos correspondientes.









