Boca Juniors está muy cerca de definir a su nuevo entrenador. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme avanzó en las últimas horas con las negociaciones para concretar el regreso de Rodolfo Arruabarrena, quien aparece como el principal candidato para hacerse cargo del primer equipo y comenzar una nueva etapa en el club.
Según trascendió, la propuesta formal ya fue presentada y existe optimismo entre las partes para cerrar el acuerdo en los próximos días. De no surgir imprevistos, el “Vasco” podría ser anunciado oficialmente como nuevo director técnico de del “Xeneize” antes del inicio de la segunda mitad de la temporada.
La búsqueda de un entrenador se aceleró tras la salida de Claudio Úbeda, en medio de un contexto complejo para la institución. La reciente eliminación en la Copa Libertadores y una campaña irregular generaron cuestionamientos internos y externos, lo que llevó a la conducción deportiva a buscar un perfil con conocimiento profundo del club.

El regreso de un técnico que conoce Boca
Arruabarrena ya sabe lo que significa dirigir al conjunto azul y oro. Su primer ciclo al frente del equipo se desarrolló entre 2014 y 2016, período en el que logró conquistar el Campeonato de Primera División 2015 y la Copa Argentina del mismo año.
Durante aquella etapa, Boca mostró momentos de buen rendimiento y consiguió títulos importantes. Sin embargo, también enfrentó episodios difíciles, especialmente las eliminaciones frente a River Plate en competencias internacionales, una situación que marcó parte de su gestión.
Pese a ello, su conocimiento de la estructura del club, su identificación con la institución y su experiencia como jugador y entrenador aparecen hoy como factores determinantes para su posible regreso.
El desafío de reconstruir un equipo golpeado
En caso de concretarse su llegada, Arruabarrena tendrá por delante una tarea exigente. Boca atraviesa un momento de transición y necesita recuperar protagonismo tanto en el ámbito local como internacional.
Uno de los principales objetivos será reorganizar el funcionamiento futbolístico del plantel y devolverle confianza a un grupo que viene de sufrir un duro golpe deportivo tras quedar fuera de la Copa Libertadores.
Además, deberá trabajar en la consolidación de una identidad de juego y en la integración de jugadores jóvenes con referentes experimentados, una combinación que la dirigencia considera clave para el futuro inmediato del club.

La apuesta de Riquelme para el nuevo ciclo
La posible elección de Arruabarrena refleja la intención de Riquelme de apostar por una figura con sentido de pertenencia y conocimiento de la cultura futbolística de Boca.
Mientras se ultiman los detalles contractuales, en el club esperan que el regreso del Vasco permita iniciar una nueva etapa orientada a recuperar la competitividad y volver a posicionar al equipo entre los principales protagonistas del fútbol argentino y sudamericano.
La definición podría llegar en cuestión de horas y, de confirmarse, Boca tendrá nuevamente a un viejo conocido sentado en el banco de suplentes de La Bombonera.















