El barrio más futbolero de CABA no es La Boca ni Núñez: tiene 57 canchas y una historia que explica por qué lidera el ranking

Un relevamiento identificó 411 canchas distribuidas en toda la Ciudad de Buenos Aires y analizó cómo se reparten potreros, complejos deportivos y estadios en los distintos barrios porteños. El resultado expone por qué algunas zonas concentran mucha más infraestructura futbolística que otras.

El estudio identificó 411 canchas distribuidas en 40 barrios porteños, desde potreros informales hasta complejos de fútbol 5 y estadios profesionales.
El estudio identificó 411 canchas distribuidas en 40 barrios porteños, desde potreros informales hasta complejos de fútbol 5 y estadios profesionales. Foto: Gobierno de la Ciudad.
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La pasión por el fútbol atraviesa cada rincón de la Ciudad de Buenos Aires, pero un reciente relevamiento demostró que el barrio con mayor cantidad de espacios para jugar no coincide con los más asociados a los grandes clubes del país. Un estudio que analizó la distribución de canchas porteñas reveló que el liderazgo pertenece a Villa Soldati, muy por encima de zonas emblemáticas como La Boca o Núñez.

El informe fue elaborado por Terres, una empresa dedicada a la comercialización de terrenos para desarrollos inmobiliarios, a partir del análisis de datos abiertos. En total, se identificaron 411 canchas distribuidas en 40 de los 48 barrios de la Capital Federal, incluyendo desde potreros informales hasta complejos de fútbol 5 y estadios profesionales.

Villa Soldati encabeza el ranking con 57 canchas, seguida por Flores y Palermo, según el relevamiento sobre infraestructura futbolística en la Ciudad de Buenos Aires. Foto: Cedida por anunciante

Lejos de concentrarse únicamente en los barrios donde juegan Boca Juniors o River Plate, el mapa evidencia que la disponibilidad de terrenos y la evolución urbana fueron determinantes para explicar dónde se practica más este deporte.

Villa Soldati, el barrio con más canchas de fútbol de CABA

El relevamiento posicionó a Villa Soldati como el barrio más futbolero de la ciudad, con un total de 57 canchas, una cifra que supera ampliamente al resto del ranking. El barrio de Villa Soldati es la sede oficial de Sacachispas Fútbol Club, una institución histórica del ascenso argentino fundada en 1948.

Detrás aparecen Flores y Palermo, ambos con 35 espacios destinados al fútbol. Más abajo figuran Belgrano, con 28 canchas; Núñez, con 25; y La Boca, con 21. También integran los primeros puestos Barracas y Parque Avellaneda, consolidando una fuerte presencia de infraestructura deportiva en distintos sectores del sur porteño.

Cancha de Sacachispas Fútbol Club, en Villa Soldati. Foto: Archivo.

Zona Sur

  • Villa Soldati: 57
  • Villa Lugano: 21
  • Barracas: 18
  • Parque Avellaneda: 17
  • Villa Riachuelo: 13
  • Nueva Pompeya: 7➡ Total zona sur: 133 canchas.

Zona Norte

  • Palermo: 35
  • Belgrano: 28
  • Núñez: 25
  • Saavedra: 12
  • Villa Devoto: 9➡ Total zona norte: 109 canchas.

Zona Centro

  • Flores: 35
  • Boca: 21
  • Retiro: 15
  • Caballito: 10
  • Liniers: 9
  • Agronomía: 8
  • Floresta: 8
  • Parque Patricios: 7
  • Chacarita: 6➡ Total zona centro: 119 canchas

¿Por qué el sur concentra tantas canchas?

La investigación sostiene que la ubicación de los estadios y potreros está estrechamente vinculada con el valor del suelo en distintos momentos del crecimiento de la ciudad.

La distribución de las canchas refleja la historia del crecimiento urbano de Buenos Aires y el impacto que tuvo el valor del suelo en cada barrio. Foto: La Nación.

Durante las primeras décadas del siglo XX, cuando comenzaron a construirse los principales estadios argentinos, los barrios que hoy forman parte del tejido urbano consolidado todavía eran zonas periféricas con terrenos amplios y económicos. Esa disponibilidad permitió levantar escenarios de gran tamaño como el Monumental, la Bombonera, el José Amalfitani o el Tomás Adolfo Ducó.

Con el paso de los años, Buenos Aires se expandió y esos predios quedaron integrados dentro de la ciudad, rodeados por viviendas y edificios. Actualmente sería prácticamente imposible conseguir parcelas similares en esas ubicaciones.

Federico Akerman, director de Terres, explicó que lo que cambia entre un estadio y un potrero es el momento. Los estadios aprovecharon el terreno cuando no había grandes construcciones, hace noventa años. Los potreros ocuparon y ocupan sobrantes de terreno”.

El auge del fútbol 5 y los potreros en CABA

El crecimiento del fútbol recreativo también modificó el paisaje urbano. Allí donde no existían grandes desarrollos inmobiliarios surgieron complejos de fútbol 5 y espacios informales para la práctica deportiva.

Más allá de los grandes estadios, el mapa revela cómo los potreros y complejos deportivos siguen siendo una parte fundamental de la identidad futbolera porteña. Foto: Facebook / Panenka

Según Akerman, el sur de la ciudad y sus bordes concentran buena parte del suelo público, fiscal o de menor valor económico, una condición que favoreció tanto la construcción de estadios como la permanencia de numerosos potreros.

En ese corredor se ubican, además, las canchas de San Lorenzo y Deportivo Riestra en el Bajo Flores, mientras que Vélez mantiene su estadio en Liniers y Nueva Chicago en Mataderos. Para el especialista, en estos casos el estadio funciona como un motor de identidad y desarrollo para el barrio.

“En terreno barato, el estadio funciona como punto de partida, muchas veces el activo de identidad y de valor más fuerte que tiene la zona”, afirmó.

El norte también conserva grandes espacios deportivos

Aunque barrios como Palermo, Belgrano y Núñez figuran entre los sectores con el suelo más cotizado de la ciudad, continúan concentrando una importante cantidad de canchas e importantes predios deportivos.

Aunque La Boca y Núñez albergan los estadios más emblemáticos del país, no son los barrios con mayor cantidad de espacios para jugar al fútbol. Foto: River Plate

La explicación vuelve a ser histórica. Muchas instituciones adquirieron esas tierras cuando todavía eran zonas periféricas y conservaron su uso deportivo pese al fuerte aumento del valor inmobiliario.

Núñez representa uno de los casos más llamativos: conviven allí algunos de los desarrollos urbanos más importantes de los últimos años con el estadio de River Plate y grandes predios deportivos que permanecen prácticamente inalterables.

Los barrios donde cada vez hay menos lugar para jugar

El mapa elaborado por Terres también muestra el fenómeno contrario. En barrios como Villa Urquiza, Colegiales, Villa Crespo, Caballito y Almagro, donde la construcción de edificios y nuevos emprendimientos inmobiliarios avanza con mayor intensidad, la presencia de potreros y canchas es considerablemente menor.

Los barrios con mayor desarrollo inmobiliario, como Villa Urquiza, Caballito o Colegiales, presentan una menor presencia de potreros y canchas deportivas. Foto: Pexels

Según el análisis, el elevado precio del suelo dificulta la conservación de estos espacios deportivos, generando un contraste con los barrios del sur, donde todavía existen terrenos que permiten sostener una mayor oferta para la práctica del fútbol.

De esta manera, el estudio confirma que la geografía futbolera porteña no solo responde a la historia de los grandes clubes, sino también a la evolución del mercado inmobiliario y al crecimiento de la ciudad, factores que terminaron definiendo dónde siguen encontrándose hoy la mayor cantidad de canchas para jugar al deporte más popular de la Argentina.