
El dueño de Los Ángeles Lakers, Mark Walter, alcanzó un acuerdo para vender la histórica franquicia de la NBA a los empresarios Josh Kushner y Bob Iger por 12.000 millones de dólares.
Menos de un año después de adquirir a los Lakers por cerca de 10.000 millones de dólares tras un acuerdo con la familia Buss, propietaria de los angelinos desde 1979, Walter está a punto de cerrar la venta más alta de la historia para un equipo de la NBA.

“Como aficionados de toda la vida de la NBA, nos sentimos profundamente honrados por la oportunidad de convertirnos en custodios de Los Angeles Lakers, una de las franquicias deportivas más icónicas del mundo. Sentimos un enorme respeto por el liderazgo y la visión de Jerry y Jeanie Buss”, aseguraron Kushner e Iger en un comunicado.
“Nuestro compromiso a largo plazo es construir sobre esa base, competir al más alto nivel y servir a este extraordinario equipo, a sus aficionados y a la ciudad de Los Ángeles”, añadieron.

Joshua Kushner invierte en empresas tecnológicas a través de Thrive Capital, mientras Bob Iger le asesora en inversiones de largo plazo vinculadas con marcas icónicas y activos culturales, como franquicias deportivas.
Joshua es hermano de Jared Kushner (yerno de Donald Trump) y su perfil levantó a gran escala cuando tuvo la ambiciosa propuesta para adquirir la explotación comercial del Mundial de fútbol. Pese a la gran suma de dinero que prometía invertir, el mundo fútbol le dio la espalda, generando un complejo boicot contra la FIFA y su presidente, Gianni Infantino.
La histórica etapa de la familia Buss
Jerry Buss compró los Lakers en 1979 por 67,5 millones de dólares en un paquete que incluía Los Angeles Kings de la NHL y el antiguo estadio, Los Angeles Forum.

En 2013, con la muerte del patriarca, la franquicia pasó a sus hijos, con Jeanie Buss asumiendo el mando.
Los Lakers ganaron 11 de sus 17 anillos de la NBA con la familia Buss, la franquicia más exitosa en ese periodo de tiempo.

















