El debate salarial sumó una cifra capaz de generar expectativas, pero también algunas confusiones. El Gobierno comenzó a promover un salario mínimo garantizado de $1.070.000 para agosto de 2026 dentro de las negociaciones paritarias, una referencia dirigida especialmente a los trabajadores registrados de actividades que todavía mantienen remuneraciones por debajo de ese nivel.
La propuesta es impulsada por la Secretaría de Trabajo, encabezada por Julio Cordero, y deberá ser discutida entre cada sindicato y su correspondiente cámara empresarial. Cabe señalar que no supone una actualización automática para todos los empleados ni reemplaza al Salario Mínimo, Vital y Móvil, que actualmente se ubica en $376.600. En ese sentido, los acuerdos alcanzados deberán ser homologados posteriormente por la autoridad laboral.
Un piso que se negociará actividad por actividad
La estrategia oficial apunta a reducir la distancia entre los convenios con mayores ingresos y aquellos que quedaron más retrasados. Desde Trabajo señalaron que la referencia ya comenzó a comunicarse especialmente en sectores como Maestranza, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina y Sanidad. Sin embargo, cada actividad tendrá que definir cómo alcanzar el monto, en qué categorías se aplicará y cuáles serán los plazos de implementación.
El esquema no establece un porcentaje mensual obligatorio para las próximas paritarias. La Secretaría de Trabajo pretende que sindicatos y empresas encuentren una fórmula compatible con la situación económica de cada sector, sin que los aumentos salariales terminen trasladándose directamente a los precios. La referencia de $1.070.000 corresponde a agosto y podría modificarse en futuras rondas de negociación, pero por ahora no existe una regla pública de actualización mensual.

No es lo mismo que el Salario Mínimo, Vital y Móvil
La diferencia entre ambos conceptos resulta central. El Salario Mínimo, Vital y Móvil funciona como un piso general para los trabajadores alcanzados por la legislación laboral y también tiene incidencia sobre determinadas prestaciones sociales y por desempleo. El salario mínimo garantizado que plantea el Gobierno operaría, en cambio, dentro de los convenios colectivos y únicamente después de un acuerdo entre las partes. Por eso, una eventual decisión del Consejo del Salario no elevará automáticamente todos los sueldos registrados hasta $1.070.000.
El Consejo del Salario fue convocado para este viernes 28 de agosto, a las 12, mediante una reunión virtual. Representantes del Gobierno, las centrales obreras y las cámaras empresariales discutirán allí una nueva actualización del salario mínimo nacional y de las prestaciones por desempleo. La propuesta para los convenios colectivos transitará, no obstante, un camino diferente y requerirá negociaciones gremio por gremio. Actualmente existen 446 convenios de actividad y más de 300 convenios de empresa, lo que anticipa una implementación desigual.
Pérdida de poder adquisitivo y grandes diferencias sectoriales
La iniciativa aparece en un escenario de deterioro salarial. En junio de 2026, el ingreso promedio de los trabajadores privados registrados cayó un 0,9% en términos reales, luego de haber retrocedido un 2,9% durante mayo. De acuerdo con el informe de la propia Secretaría de Trabajo, el salario real quedó por primera vez en veinte meses un 0,6% por debajo del nivel que tenía en noviembre de 2023.
La evolución tampoco fue uniforme. Entre junio de 2025 y junio de 2026, solo siete de los principales convenios analizados superaron la inflación. Los encargados de edificios registraron una mejora real del 5,9%; Camioneros, del 3,1%; y Construcción y Farmacia, del 2,5%. En el extremo contrario, Textiles perdió un 12,6% de poder adquisitivo, Metalúrgicos retrocedió un 12,4%, Comercio cayó un 11% y Calzado registró una baja del 10,5%.
Las diferencias entre actividades también se observan en los montos. En marzo de 2026, la mediana salarial del sector bancario alcanzaba los $4.390.369, mientras que en Construcción era de $1.001.342. Gastronomía aparecía en la parte inferior del relevamiento, con una mediana de $803.991. El piso buscado por Trabajo intentaría compensar una parte de esas brechas, aunque no igualaría los ingresos entre sectores ni modificaría por sí mismo las escalas de todas las categorías laborales.
Por ahora, la cifra de $1.070.000 debe entenderse como una referencia política y salarial, no como un sueldo mínimo de aplicación inmediata. Su alcance dependerá de lo que consiga negociar cada gremio, de la capacidad económica de las empresas y de la posterior homologación de la Secretaría de Trabajo.



















