
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habilitó un contingente de importación por 300.000 toneladas de carne vacuna con arancel preferencial para los próximos tres meses. La iniciativa busca contener la suba histórica de precios en el mercado norteamericano, pero Argentina no se verá beneficiada por este volumen adicional, ya que la medida aplicará para un grupo específico de países proveedores.
Las claves del anuncio y por qué EEUU no incluyó a la Argentina
La Casa Blanca dispuso la medida para incrementar la oferta de materia prima destinada a la elaboración de carne picada y empujar una baja del 25% en los precios al consumidor. Sin embargo, el esquema trazado por el Consejo de Importación de Carne de América (MICA) dejó al país al margen por los siguientes motivos:
- Categoría “Otros países”: el cupo de 300.000 toneladas corresponde al contingente que utilizan competidores como Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos.
- Países con cuota propia: Argentina, Uruguay, Australia y Nueva Zelanda quedaron excluidas de este incremento por contar con acuerdos y cuotas individuales específicas.
- Antecedente reciente: en febrero, la administración estadounidense ya había acordado con la Argentina ampliar su cupo libre de arancel de 20.000 a 80.000 toneladas, lo que generó un fuerte salto en las exportaciones locales hacia ese destino.
Es por eso que la medida de Trump es una política técnica de cupos que dejó afuera a Argentina por una cuestión de encuadre regulatorio (ya tiene cuota propia), no por una sanción o decisión adrede contra el gobierno de Milei
Cronograma de distribución de las 300.000 toneladas
El volumen adicional comenzará a regir el 1° de septiembre, tendrá una vigencia de 90 días y se fraccionará en tres instancias mensuales:
- 1° al 30 de septiembre: primer tramo de 100.000 toneladas.
- 1° al 30 de octubre: segundo tramo de 100.000 toneladas.
- 31 de octubre al 30 de noviembre: tercer tramo de 100.000 toneladas (o hasta completar el saldo restante).

La medida de emergencia respondió a una crisis de oferta en Estados Unidos. El gobierno de Donald Trump atraviesa su nivel de rodeo vacuno más bajo en 75 años a causa de severas sequías, incendios forestales y restricciones sanitarias a las importaciones de ganado desde México para frenar la plaga del gusano barrenador.
Según estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la producción ganadera caerá un 4% en comparación con el año anterior. Con esta inyección de carne importada, el gobierno estadounidense busca incrementar la oferta total en un 10% para aliviar el bolsillo de la población en el mayor mercado consumidor del mundo.


















