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Morosidad récord: cómo funcionará el nuevo sistema para cobrar cuotas atrasadas

El sistema de Cobro con Transferencia permitirá debitar cuotas desde la cuenta donde se acreditó el préstamo, siempre que exista consentimiento previo del usuario y se respeten los límites establecidos por el Banco Central.

El Banco Central busca mejorar el cobro de los préstamos en un escenario de elevada morosidad entre las familias argentinas.
El Banco Central busca mejorar el cobro de los préstamos en un escenario de elevada morosidad entre las familias argentinas. Foto: Magnific
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El cobro de las cuotas de préstamos cambiará desde el lunes 31 de agosto. Bancos, fintech y otros proveedores de crédito deberán tener disponible una nueva herramienta que permite debitar los pagos desde la cuenta donde fue depositado el dinero. El mecanismo busca contener la morosidad, pero requiere la autorización expresa del cliente.

La medida llega después de que los atrasos de las familias alcanzaran niveles históricamente altos. En junio, la mora de préstamos personales y saldos de tarjetas se ubicó en 12,8%, con una baja mensual de apenas 0,1 puntos porcentuales. La irregularidad del crédito total quedó en 7,6%. Los incumplimientos habrían dejado de crecer por primera vez en un año y medio, aunque todavía afectan a cerca de seis millones de personas.

Cómo funcionará el Cobro con Transferencia

La herramienta, conocida como CCT, permitirá al prestamista realizar un débito recurrente en la cuenta bancaria o billetera virtual donde originalmente acreditó el préstamo. Esto significa que una financiera podrá cobrar desde una cuenta de otra entidad si allí depositó el dinero, pero no tendrá acceso indiscriminado al resto de las cuentas del cliente. El mecanismo se circunscribe a la cuenta de destino informada al momento de otorgar el crédito.

Cabe señalar que para activar el sistema, el usuario deberá otorgar su consentimiento de manera explícita. Esa autorización podrá ser revocada inmediatamente y en cualquier momento, tanto ante la empresa que concedió el préstamo como ante el proveedor de la cuenta. Antes de efectuar el débito, la entidad acreedora tendrá que enviar una notificación electrónica durante el día hábil anterior. La regulación también asigna al prestamista la responsabilidad frente a posibles operaciones fraudulentas.

Impuestos. Foto: Unsplash.
El Banco Central busca mejorar el cobro de los préstamos en un escenario de elevada morosidad entre las familias argentinas.

Límites sobre las cuotas y los intentos de cobro

En tanto, no todos los créditos podrán incorporarse al nuevo esquema. Las cuotas deberán ser fijas e iguales durante toda la vigencia del contrato. Además, al momento de originarse el préstamo, el pago mensual no podrá superar el 30% de los ingresos declarados por el cliente. Esta condición busca reducir el riesgo de sobreendeudamiento, aunque también limita la aplicación del sistema en créditos con tasas variables o con cuotas que cambian por la composición de capital e intereses.

Si la cuenta no tiene saldo suficiente, el acreedor podrá realizar un primer intento y hasta dos reintentos: uno después de 48 horas y otro luego de 96 horas. La restricción impide que una entidad genere débitos repetidos de manera indefinida. El sistema tendrá además un arancel mínimo del 0,6%, que deberá pagar el prestamista y que será distribuido entre los participantes de la operación.

La posibilidad de retirar fondos también tendrá límites técnicos. La operatoria no alcanzará automáticamente a saldos colocados en fondos comunes de inversión, cuentas remuneradas u operaciones de dólar MEP. Este punto resulta relevante para las billeteras virtuales, ya que buena parte del dinero de sus usuarios suele encontrarse invertido para generar rendimientos y no siempre permanece disponible como saldo líquido

Por qué bancos y billeteras anticipan un uso limitado

Aunque las entidades deberán adaptar sus sistemas y permitir la operatoria, no estarán obligadas a utilizar el CCT para cobrar sus propios préstamos. Bancos y fintech anticipan una implementación lenta debido a lo que consideran problemas de diseño. La principal objeción es que el débito únicamente podrá efectuarse sobre la cuenta donde se depositaron los fondos, lo que obligaría a un prestamista a acreditar el crédito en una cuenta perteneciente a un competidor si quisiera utilizar esta herramienta.

Las entidades también cuestionan la exigencia de cuotas constantes y la imposibilidad de incorporar al débito determinados intereses derivados del atraso. Desde el sector consideran que el mecanismo podría ser más útil para financieras pequeñas que ya entregan sus préstamos mediante transferencias hacia cuentas bancarias de terceros. Para bancos y grandes billeteras que acreditan y cobran dentro de su propio ecosistema, la ventaja práctica sería menor.

El Gobierno prepara, además, un segundo cambio: ampliar los códigos de descuento sobre los recibos de sueldo. La modalidad permitirá que entidades financieras cobren las cuotas directamente del salario de trabajadores registrados, una posibilidad que anteriormente estaba asociada principalmente con mutuales y organizaciones sindicales. La reforma ya cuenta con respaldo normativo, pero su entrada en funcionamiento depende de que el Banco Central publique las disposiciones complementarias.

El nuevo sistema no borra deudas, congela intereses ni garantiza una reducción inmediata de la morosidad. Tampoco autoriza débitos sin consentimiento o desde cualquier cuenta que tenga el usuario. Su finalidad es facilitar el cobro en una cuenta previamente vinculada con el préstamo, bajo condiciones informadas desde el comienzo. Antes de aceptar la modalidad, cada cliente deberá revisar el contrato, el monto de la cuota, las condiciones de revocación y las comunicaciones enviadas por la entidad financiera.

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