
El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a respaldar el programa económico de Javier Milei, pese a los datos negativos registrados por la industria manufacturera y la construcción. La vocera del organismo, Julie Kozack, destacó los avances en materia fiscal, inflación y reservas, y confirmó que la tercera revisión del acuerdo comenzará el 21 de septiembre.
Durante una conferencia de prensa en Washington, Kozack aseguró que Argentina logró avances importantes en la estabilización de su economía. Según explicó, el país acumula dos años consecutivos de superávit fiscal primario, redujo la inflación hasta niveles cercanos al 30% y comenzó a recomponer sus reservas internacionales.
La funcionaria también sostuvo que se recuperó el crecimiento, disminuyó la pobreza y se fortaleció la confianza de los mercados. Frente a una consulta sobre la caída de la actividad industrial y la construcción, relativizó los datos negativos y aseguró que el Fondo analiza principalmente la trayectoria general de la economía.
El FMI minimizó el impacto de la morosidad
Kozack también se refirió al aumento de los créditos en mora y reconoció que se trata de un indicador que está siendo monitoreado por los técnicos del organismo. Sin embargo, descartó que actualmente represente una amenaza importante para el sistema financiero argentino.
La vocera explicó que el endeudamiento de los hogares equivale a alrededor del 8% del PBI, una proporción inferior a la de varios países de América Latina. Además, destacó que los bancos argentinos mantienen buenos niveles de capitalización y liquidez. Según el FMI, las entidades financieras cuentan también con provisiones suficientes para cubrir más del 85% de su cartera de créditos en mora.
Industria y construcción encendieron las alarmas
El respaldo del organismo internacional contrasta con los resultados conocidos sobre la actividad económica. De acuerdo con los datos del Indec, la industria manufacturera cayó 5% en julio frente a junio y registró una baja interanual del 4,9%. En los primeros siete meses de 2026, acumula una contracción del 2,6%.
La construcción tampoco logró recuperarse: retrocedió 4,6% mensual y 4,5% en términos interanuales.
El deterioro fue amplio dentro del sector industrial. Doce de las 16 divisiones relevadas registraron caídas interanuales, con retrocesos particularmente marcados en maquinaria y equipos, aparatos e instrumentos, prendas de vestir, cuero y calzado y productos textiles.
Estos resultados generaron nuevas dudas sobre la evolución del crecimiento durante el segundo semestre. De hecho, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) recortó su proyección y ahora estima que el PBI crecerá apenas 2,1% durante 2026, lejos del 3,5% que el FMI proyectaba meses atrás.
La próxima revisión del FMI será clave para Milei
Pese a las señales negativas, el FMI considera que Argentina podría superar la próxima revisión sin solicitar un waiver. El organismo espera que el Gobierno cumpla las metas de emisión monetaria, reservas y resultado fiscal.
El contraste entre el respaldo internacional y la debilidad de sectores vinculados al empleo será uno de los principales desafíos para Milei. Mientras energía, minería y agro continúan impulsando la economía, la industria y la construcción muestran dificultades para acompañar ese proceso.

La próxima revisión comenzará el 21 de septiembre y será una instancia clave para evaluar si los datos negativos de julio fueron una señal pasajera o el comienzo de una tendencia más profunda.
En octubre, además, Luis Caputo se reunirá con Kristalina Georgieva durante la conferencia anual del FMI. Para entonces, los datos de agosto permitirán saber si la economía comenzó a revertir la caída o si las señales de alerta terminaron consolidándose.



















