Nueva ola de calor en Buenos Aires: cómo mantener la casa fresca sin usar el aire acondicionado
Ante el avance de las temperaturas extremas y el alto consumo eléctrico, crecen las consultas sobre cómo refrescar el hogar sin depender de climatizadores. Para ello, existen estrategias simples, hábitos diarios y pequeños cambios que ayudan a bajar la sensación térmica.

La llegada de una nueva ola de calor en Buenos Aires vuelve a poner en primer plano una preocupación recurrente en miles de hogares: cómo sobrellevar las altas temperaturas sin recurrir de manera permanente al aire acondicionado.
De acuerdo con los últimos informes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las marcas térmicas volverán a acercarse a los 40 grados durante esta semana. La combinación de calor y altos niveles de humedad generará jornadas pesadas y poco alivio, especialmente durante la noche.

En este contexto, el consumo eléctrico en niveles récord, el riesgo de cortes de luz y el impacto en la factura hacen que muchas personas busquen alternativas más accesibles y sostenibles para mantener la casa fresca sin utilizar aire acondicionado.
Aunque no existen soluciones mágicas, especialistas en eficiencia energética coinciden en que una combinación de hábitos cotidianos y decisiones prácticas puede reducir rápidamente la temperatura interior y mejorar el confort térmico de la casa.
Ventilar en el momento justo
Uno de los errores más comunes es abrir puertas y ventanas durante las horas de mayor calor. La recomendación es ventilar temprano por la mañana y durante la noche, cuando la temperatura exterior es más baja. En esos momentos, generar corrientes de aire cruzadas abriendo ventanas opuestas, ayuda a renovar el aire caliente acumulado.

Durante el día, lo ideal es mantener la casa cerrada, especialmente entre el mediodía y la tarde, cuando el sol pega con más fuerza en techos y paredes.
Cortinas, persianas y sombra: aliados clave
El sol directo sobre ventanas y balcones puede elevar varios grados la temperatura interior. Por eso, bajar persianas, cerrar cortinas gruesas o utilizar telas claras es una de las medidas más efectivas. En viviendas con orientación oeste o norte, este punto resulta fundamental.
Si es posible, colocar toldos, cortinas exteriores o plantas que generen sombra ayuda a reducir el ingreso de calor antes de que entre al hogar.

Ventiladores: cómo usarlos mejor
Aunque no enfrían el ambiente, los ventiladores mejoran la sensación térmica al mover el aire. Para potenciar su efecto se recomienda:
- Ubicarlos cerca de ventanas durante la noche para expulsar el aire caliente.
- Usarlos junto con un recipiente con agua fría o hielo para generar un leve efecto refrescante.
- Evitar dejarlos encendidos en ambientes vacíos, ya que no bajan la temperatura real.
Menos calor puertas adentro
Durante una ola de calor, cada acción suma. Evitar el uso del horno, planchar ropa o encender electrodomésticos innecesarios en las horas más calurosas reduce el calor interno. Optar por comidas frescas y livianas también colabora con el bienestar general.

Cambiar lámparas incandescentes por luces LED, que emiten menos calor, es otra medida simple y efectiva para mantener cualquier ambiente con una temperatura agradable.
Dormir mejor pese a las altas temperaturas
Pasar la noche luego de un día de extremo calor es uno de los mayores desafíos. Para descansar mejor, se recomienda:
- Usar ropa de cama liviana y de algodón.
- Refrescar el ambiente antes de dormir con ventilación nocturna.
- Ducharse con agua tibia antes de acostarse, evitando extremos.

Una estrategia que cuida el bolsillo
En un contexto de temperaturas extremas cada vez más frecuentes, aprender a mantener la casa fresca sin aire acondicionado no solo es una cuestión de comodidad, sino también de ahorro energético y prevención.
Con pequeños cambios y hábitos sostenidos, es posible atravesar la ola de calor en Buenos Aires con mayor alivio, reduciendo el impacto en el consumo eléctrico y cuidando la salud.
















