Accidente en Pinamar: ¿qué es un UTV y cuán inseguros son?
El impacto entre un UTV y una camioneta en Pinamar dejó a un nene de ocho años en estado crítico y volvió a poner en discusión el uso de vehículos off-road, los controles y las normas de seguridad en los médanos de la Costa Atlántica.
El siniestro ocurrido en la zona conocida como La Frontera, en Pinamar, volvió a encender la alarma sobre el uso de vehículos recreativos en los médanos y la falta de controles efectivos.
El choque, que tuvo lugar el lunes por la tarde, involucró a un UTV (Utility Task Vehicle - vehículo de tareas utilitarias) que salió de las dunas y colisionó de frente contra una camioneta Volkswagen Amarok blanca.
A causa del impacto, un nene de ocho años, Bastián Jerez, resultó gravemente herido y está internado en estado crítico.
El parte policial señaló que el UTV, un modelo Can-Am, circulaba desde el sector de médanos cuando se produjo el choque frontal. En ese mismo vehículo viajaban el menor y su padre, de 30 años, que sufrió heridas en el rostro. Bastian fue hallado inconsciente con un fuerte traumatismo de cráneo.
¿Qué es un UTV?
La gravedad del caso volvió a generar conmoción y a reavivar el debate que se da año a año en la Costa Atlántica con la circulación de UTV y otros vehículos off-road en zonas de arena, especialmente en sectores donde confluyen tránsito recreativo y vehículos convencionales.
Un UTV es un vehículo todoterreno diseñado para transportar pasajeros en terrenos difíciles. A diferencia de los cuatriciclos, cuentan con asientos en hilera, volante, cinturones de seguridad y una jaula antivuelco.
Estas características los volvieron populares tanto para tareas rurales como para actividades recreativas en médanos y playas.
Hay que tener en cuenta que la estabilidad de los UTV depende en gran medida de la experiencia del conductor y las condiciones del terreno. Por lo tanto, especialistas advierten que su uso recreativo sin la capacitación adecuada. Es que justamente en superficies sueltas, como la arena, y a velocidades altas, pueden perder adherencia, al tiempo que se aumenta la distancia de frenado y provocar vuelcos o choques.
Tras el accidente, se renovaron los pedidos para avanzar en reglas claras que incluyan capacitación obligatoria para conductores, uso estricto de elementos de seguridad, límites de velocidad y controles periódicos en los accesos a los médanos. La tragedia volvió a evidenciar la necesidad de equilibrar el turismo aventura con la seguridad, para evitar que hechos como este se repitan.