Estados Unidos cambia su política: vuelve el pelotón de fusilamiento en ejecuciones federales
El Departamento de Justicia anunció modificaciones que buscan acelerar los procesos judiciales y reducir los plazos entre condena y ejecución, en medio del debate sobre el alcance de la pena capital.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció una serie de medidas que modifican el enfoque federal sobre la pena de muerte, incluyendo la reintroducción del pelotón de fusilamiento como método de ejecución. La decisión se enmarca en una estrategia orientada a acelerar los procesos judiciales y ampliar las herramientas disponibles para aplicar sentencias capitales.
El anuncio fue realizado en un comunicado oficial en el que se indicó: “Entre las medidas adoptadas se encuentra la readopción del protocolo de inyección letal utilizado durante la primera administración de Trump”. En esa misma línea, se detalló que el organismo busca “ampliar dicho protocolo para incluir métodos de ejecución adicionales, como el pelotón de fusilamiento, y agilizar los procesos internos para acelerar los casos de pena de muerte”, según reportó CNN.

La medida implica un giro respecto a la política impulsada durante la administración de Joe Biden, que había avanzado en la revisión y limitación de la aplicación de la pena capital en el ámbito federal.
Desde el actual gobierno, el secretario de Justicia interino, Todd Blanche, defendió el cambio de enfoque. “La administración anterior incumplió su deber de proteger al pueblo estadounidense al negarse a perseguir y aplicar la pena máxima contra los criminales más peligrosos, incluidos terroristas, asesinos de niños y asesinos de agentes del orden”, afirmó. Asimismo, sostuvo: “Bajo el liderazgo del presidente Trump, el Departamento de Justicia vuelve a hacer cumplir la ley y a solidarizarse con las víctimas”.

Además de ampliar los métodos de ejecución, el Departamento de Justicia busca reducir los tiempos entre la condena y la ejecución, un aspecto históricamente cuestionado por su extensión en el sistema judicial estadounidense.
Entre las iniciativas en estudio, se encuentra la posibilidad de modificar el proceso de revisión federal de hábeas corpus en casos de pena capital, lo que podría acortar significativamente los plazos judiciales. También se analiza restringir la presentación de solicitudes de clemencia hasta que se agoten las instancias judiciales principales.
Actualmente, varios estados de Estados Unidos contemplan el uso del pelotón de fusilamiento como método alternativo de ejecución, especialmente en situaciones donde otros procedimientos no pueden aplicarse. En marzo, un caso en Carolina del Sur volvió a poner el tema en la agenda pública, cuando un condenado fue ejecutado mediante este método, en uno de los pocos antecedentes registrados desde la década de 1970.
Irán enfría el diálogo en Pakistán mientras Trump insiste en avanzar hacia un acuerdo
La tensión diplomática entre Irán y Estados Unidos sumó un nuevo capítulo esta semana, marcado por versiones cruzadas sobre un posible encuentro en Pakistán. Mientras la Casa Blanca impulsó la idea de retomar negociaciones, Teherán salió a desmentir de forma categórica la existencia de una reunión bilateral.

El vocero de la cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, aseguró que no hay contactos previstos con delegados estadounidenses en Islamabad. Según explicó, el canciller Abbas Araghchi limitará su agenda a encuentros con autoridades paquistaníes, en el marco de posibles gestiones de mediación.
La postura iraní contrasta con el discurso del presidente Donald Trump, quien confirmó el viaje de sus asesores a Pakistán y aseguró que el objetivo es “mover la pelota hacia un acuerdo”. Desde Washington también se insistió en que Irán estaría dispuesto a negociar bajo ciertas condiciones.
Sin embargo, la negativa de Teherán introduce dudas sobre la viabilidad de un diálogo directo en el corto plazo. El antecedente más reciente refuerza ese escepticismo: a comienzos de abril, Islamabad fue sede de conversaciones que no lograron avanzar debido a desacuerdos sobre sanciones, el programa nuclear y el control del estratégico estrecho de Ormuz.












