El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz en Oriente Medio atraviesan su etapa decisiva y aseguró que el entendimiento podría concretarse en cuestión de días. Sin embargo, las hostilidades entre Israel, Líbano y grupos aliados de Irán continúan dejando víctimas y poniendo en duda la posibilidad de una rápida estabilización de la región.
“Estamos en la fase final de lo que será un acuerdo muy, muy bueno”, declaró Trump ante periodistas al regresar de un partido de las Finales de la NBA en Nueva York. Consultado sobre cuándo podría anunciarse el pacto, el mandatario respondió que el proceso podría resolverse en “dos o tres días”, alimentando las expectativas sobre una eventual tregua regional.
Nuevos ataques de Israel contra el Líbano
Las declaraciones llegan en un momento de extrema tensión. Este martes, un ataque israelí contra la ciudad costera de Tiro, en el sur del Líbano, dejó al menos ocho muertos y 32 heridos, según informó el Ministerio de Salud libanés. El bombardeo se produjo poco antes de que las Fuerzas de Defensa de Israel emitieran una orden de evacuación para amplias zonas de la ciudad y sus alrededores.
Las autoridades israelíes sostienen que en esa región operan combatientes y estructuras vinculadas al movimiento chiita Hezbollah, organización respaldada por Irán y considerada uno de los principales adversarios de Israel en la zona.
La ofensiva forma parte de una campaña militar que comenzó el pasado 2 de marzo y que ha provocado un elevado costo humano. De acuerdo con cifras oficiales difundidas por el Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública del Líbano, los ataques israelíes han causado hasta el momento 3.666 muertos y más de 11.321 heridos.
El balance refleja la magnitud de un conflicto que continúa activo pese a los esfuerzos diplomáticos y al acuerdo de alto el fuego alcanzado entre ambas partes a finales de abril. La situación se agravó aún más durante los últimos días con el intercambio de ataques entre Israel e Irán, luego de un bombardeo israelí sobre los suburbios meridionales de Beirut, una zona considerada bastión de Hezbollah.
La acción militar del domingo dejó dos muertos y cerca de veinte heridos en las afueras de la capital libanesa, generando una inmediata respuesta de Teherán mediante el lanzamiento de proyectiles contra territorio israelí.
Mientras tanto, Hezbollah aseguró haber realizado este martes nuevas operaciones con drones y proyectiles contra tropas israelíes desplegadas en el sur del Líbano. El grupo mantiene una intensa actividad militar en apoyo a sus aliados regionales y continúa siendo un actor clave en la escalada del conflicto.

En este contexto, las declaraciones optimistas de Trump contrastan con la realidad sobre el terreno. Aunque Washington sostiene que las negociaciones avanzan favorablemente, la continuidad de los enfrentamientos y el elevado número de víctimas evidencian que cualquier acuerdo de paz deberá superar todavía importantes obstáculos antes de convertirse en una solución duradera para Oriente Medio.














