Argentina va por una hazaña que nadie consigue hace 64 años: la maldición que quiere romper en el Mundial 2026

Argentina mantiene vivo el sueño del bicampeonato mundial: defender la corona de Qatar 2022 y lograr algo que no sucede desde Brasil 1962.

Selección Argentina
Selección Argentina Foto: IMAGN IMAGES via Reuters
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La Selección Argentina volvió a demostrar que su ambición sigue intacta. Después de consagrarse campeona del mundo en Qatar 2022, el equipo nacional mantiene vivo el sueño de defender la corona en el Mundial 2026, una misión que desde hace décadas parece reservada solo para leyendas.

El equipo argentino avanzó a las semifinales tras dejar en el camino a Suiza en un partido exigente, intenso y cargado de tensión. Ahora, el próximo obstáculo será Inglaterra, un rival con peso histórico, presente competitivo y un condimento especial para cualquier hincha argentino.

Pero más allá del cruce, hay un dato que convierte este momento en algo todavía más grande: Argentina tiene la oportunidad de romper una maldición de 64 años. Ningún campeón del mundo logra repetir el título en el Mundial siguiente desde que Brasil lo consiguió en Chile 1962.

La marca que Argentina quiere alcanzar en el Mundial 2026

El bicampeonato mundial es una de las hazañas más difíciles del fútbol. No alcanza con tener talento, figuras o experiencia. Para repetir una Copa del Mundo se necesita sostener una generación, sobrevivir a la presión, superar rivales renovados y convivir con el peso de ser el equipo que todos quieren vencer.

Los jugadores de la Selección Argentina festejan el triunfo ante Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026.
El festejo de la Selección Argentina tras el triunfo ante Suiza. Foto: REUTERS

En casi un siglo de historia mundialista, solo dos selecciones pudieron lograrlo: Italia y Brasil.

Italia fue la primera. La Azzurra ganó el Mundial de 1934 y volvió a consagrarse en 1938, convirtiéndose en el primer seleccionado en encadenar dos títulos consecutivos. Años más tarde, Brasil hizo lo propio con una generación inolvidable: fue campeón en Suecia 1958 y repitió en Chile 1962, con figuras que marcaron una época como Pelé y Garrincha.

Desde entonces, nadie más pudo hacerlo.

Por qué el bicampeonato es tan difícil

El fútbol cambió, los calendarios se volvieron más exigentes y las selecciones llegan a cada Mundial con menos margen de error. Además, el campeón vigente carga con una presión distinta: todos lo estudian, todos lo miden y todos juegan con una motivación extra.

La historia está llena de ejemplos. Argentina, campeona en 1986, llegó a la final de Italia 1990, pero cayó ante Alemania. Brasil, campeón en 1994, también estuvo cerca de repetir, aunque perdió la final de Francia 1998. Más recientemente, Francia llegó a la definición de Qatar 2022 como vigente campeona, pero fue derrotada por la propia Argentina en una final inolvidable.

Es decir: varios estuvieron cerca, pero ninguno pudo completar el círculo.

Argentina, ante una oportunidad única

La Albiceleste llega a esta etapa del Mundial 2026 con una mezcla poderosa: experiencia, jerarquía, carácter competitivo y una identidad consolidada. El equipo sabe sufrir, sabe cerrar partidos incómodos y también sabe jugar bajo presión.

Ese factor mental puede ser clave. La Argentina de los últimos años construyó una cultura ganadora basada en la unión del grupo, la respuesta en momentos límite y la capacidad de competir hasta el final. Esa fortaleza es la que la mantiene con vida en el torneo y la que alimenta la ilusión de millones de hinchas.

Julián Álvarez festejando su gol contra Suiza
Julián Álvarez y su golazo contra Suiza en los cuartos de final del Mundial. Foto: REUTERS

El cruce ante Inglaterra no será un partido más. Se trata de una semifinal mundialista, con todo lo que eso implica: tensión, historia, expectativa global y un lugar en la final como premio máximo.

La maldición de los campeones defensores

Lo curioso es que, desde 1962, la defensa del título suele convertirse en una trampa. Algunos campeones ni siquiera lograron superar la fase de grupos en el Mundial siguiente. Francia, tras ganar en 1998, quedó eliminada rápidamente en 2002. Italia, campeona en 2006, sufrió el mismo destino en 2010. España ganó en 2010 y se despidió temprano en 2014. Alemania levantó la Copa en Brasil 2014 y quedó afuera en primera ronda en Rusia 2018.

Ese historial agranda todavía más lo que puede conseguir Argentina. No se trata solo de ganar otro Mundial: se trata de vencer una tendencia que lleva más de seis décadas.

El sueño argentino: quedar para siempre en la historia

Si Argentina logra consagrarse en el Mundial 2026, no solo sumará una nueva estrella. También se convertirá en la primera selección en defender con éxito el título mundial desde Brasil 1962.

Sería una conquista histórica, una marca de época y una confirmación definitiva para una generación que ya escribió páginas doradas. La Selección está cerca de algo inmenso: romper una maldición, desafiar la historia y volver a poner al fútbol argentino en lo más alto del planeta.