
El Gobierno nacional dispuso extender la emergencia en el sector eléctrico al menos hasta fin de año. La decisión fue tomada con el objetivo de asegurar el abastecimiento energético mientras se ejecutan obras consideradas estratégicas para fortalecer el sistema y reducir el riesgo de cortes masivos de luz.
La actual prórroga venció el pasado 9 de julio, por lo que el equipo económico ya tiene listo un nuevo decreto que se espera sea publicado en el Boletín Oficial entre este lunes y el martes. En paralelo, la emergencia para el transporte y la distribución de gas continuará vigente hasta fines de 2026.

La decisión apunta a darle al Poder Ejecutivo mayor margen de acción mientras el sector privado avanza con inversiones destinadas a incrementar la capacidad de generación, transporte y almacenamiento de electricidad en todo el país.
El objetivo del Gobierno es dejar atrás la emergencia energética en 2027
Fuentes del sector señalaron que la intención oficial es que la próxima prórroga sea una de las últimas, ya que las principales obras licitadas deberían comenzar a entrar en funcionamiento durante 2027.
Desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, el Gobierno declaró y luego prorrogó en dos oportunidades la emergencia energética, al considerar que el sistema presentaba un deterioro significativo tras años de falta de inversión.
El decreto 370/2025, que rigió hasta el 9 de julio de este año, justificó la medida por la necesidad de garantizar la continuidad de los servicios públicos frente a un escenario caracterizado por problemas en la infraestructura, distorsiones tarifarias y ausencia de señales de mercado para incentivar nuevas inversiones. Durante este período, el Gobierno impulsó una serie de reformas orientadas a normalizar el funcionamiento del mercado eléctrico y gasífero.
Las medidas que ya implementó el Gobierno en el marco de la emergencia eléctrica
Entre los principales cambios figura la Revisión Tarifaria Integral (RTI), que estableció un esquema de actualización mensual de tarifas junto con compromisos de inversión para las empresas distribuidoras y transportistas.
También avanzó en la transformación del régimen de subsidios, dejando atrás el esquema de segmentación por ingresos (RASE) para implementar un sistema más focalizado.
En paralelo, el Ejecutivo profundizó la desregulación del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) con el objetivo de fomentar una mayor competencia entre privados.
A estas medidas se suman la reconcesión de las represas hidroeléctricas del Comahue y la transferencia al sector privado de Transener, la principal empresa transportadora de energía eléctrica del país.
Las obras millonarias para reforzar el sistema eléctrico
Uno de los ejes centrales de la estrategia oficial es la ejecución de obras que permitan aumentar la capacidad del sistema y evitar interrupciones del servicio durante los picos de consumo.
Entre los proyectos más avanzados se encuentran inversiones por US$650 millones destinadas a sistemas de almacenamiento de energía en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), cuya puesta en marcha comenzaría hacia diciembre.
Además, la Secretaría de Energía adjudicó recientemente obras por otros US$700 millones para incorporar más de 700 megavatios (MW) mediante baterías de almacenamiento distribuidas en siete regiones del país. Estas instalaciones permitirán responder con mayor eficiencia durante los momentos de máxima demanda eléctrica.
Un plan de US$6.600 millones para ampliar la red
En paralelo, el Gobierno avanza con licitaciones por US$6.600 millones para fortalecer el sistema nacional de transporte eléctrico, considerado uno de los principales cuellos de botella de la infraestructura energética argentina.

El plan contempla 16 proyectos prioritarios, íntegramente financiados por capital privado, que incluyen la construcción de más de 5.600 kilómetros de nuevas líneas de alta tensión.
Entre las obras más relevantes figuran AMBA I, destinada a reforzar el abastecimiento en la región que concentra cerca del 40% del consumo eléctrico del país, y dos nuevas líneas de transmisión de 500 kV que conectarán Mendoza y Chubut con la provincia de Buenos Aires.
Con estas inversiones, el Gobierno apuesta a robustecer la red eléctrica nacional, incrementar la capacidad de transporte desde los centros de generación hacia los principales polos de consumo y dejar atrás un régimen de emergencia que se mantiene vigente desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
















