La polémica teoría viral que relaciona la alineación planetaria con los terremotos: qué dice la ciencia

Los recientes sismos reavivaron una vieja pregunta: ¿los planetas pueden influir en los terremotos? Una teoría asegura que sí, pero la ciencia pide cautela.

A man walks past damaged buildings in the aftermath of earthquakes in La Guaira, Venezuela, June 25, 2026. REUTERS/Maxwell Briceno  REFILE - QUALITY REPEAT
A man walks past damaged buildings in the aftermath of earthquakes in La Guaira, Venezuela, June 25, 2026. REUTERS/Maxwell Briceno REFILE - QUALITY REPEAT Foto: REUTERS
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Los terremotos registrados recientemente en Venezuela y Japón volvieron a poner en el centro de la conversación una teoría tan llamativa como polémica: la posibilidad de que una alineación planetaria y lunar pueda favorecer un aumento de la actividad sísmica en la Tierra. La hipótesis fue impulsada por el controvertido instituto SSGEOS, que asegura monitorear la geometría entre cuerpos celestes y su supuesta relación con grandes sismos.

La idea generó impacto en redes sociales porque, según esta teoría, determinados patrones entre planetas, la Luna y la Tierra podrían coincidir con jornadas de mayor tensión sísmica. Sin embargo, la mayoría de la comunidad científica mantiene una postura muy distinta: los terremotos no pueden predecirse con fecha, lugar y magnitud exactos. El Servicio Geológico de Estados Unidos, USGS, sostiene que ni sus especialistas ni otros científicos han logrado predecir un gran terremoto de manera verificable.

Qué dice la polémica teoría de la alineación planetaria

La teoría sostiene que ciertas configuraciones del Sistema Solar podrían actuar como un factor que “dispara” o acompaña períodos de mayor actividad sísmica. SSGEOS había advertido sobre una convergencia significativa de geometría planetaria y lunar, indicando que podrían producirse sismos fuertes en los días cercanos a ese patrón celeste.

La teoría viral que relaciona la alineación planetaria con los terremotos Foto: 20minutos

El argumento ganó visibilidad porque los temblores en Venezuela y Japón ocurrieron en una ventana temporal cercana a las fechas señaladas por esa organización. Para quienes defienden la hipótesis, esta coincidencia refuerza la idea de que los cuerpos celestes podrían tener algún tipo de influencia sobre la corteza terrestre.

Pero aquí aparece el punto clave: coincidencia no significa causalidad. Que dos eventos ocurran cerca en el tiempo no prueba que uno haya provocado al otro. En ciencia, una afirmación de este tipo necesita evidencia reproducible, modelos comprobables y capacidad predictiva clara.

Por qué los científicos piden cautela

El USGS explica que una predicción real de terremotos debería incluir tres datos precisos: fecha y hora, ubicación y magnitud. Si alguno de esos elementos falta o se expresa de manera demasiado amplia, no se considera una predicción científica.

Por eso, los especialistas diferencian entre predicción y pronóstico sísmico. La predicción intenta decir exactamente cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un terremoto. El pronóstico, en cambio, calcula probabilidades en una región durante períodos largos, basándose en fallas geológicas, historial sísmico y modelos de riesgo.

En otras palabras, la ciencia sí puede señalar zonas más expuestas a sismos, pero no puede asegurar que un terremoto específico ocurrirá un día determinado por una alineación planetaria.

Qué es realmente una alineación planetaria

Aunque el término “alineación planetaria” suele sonar extraordinario, la NASA explica que muchas veces se trata de una alineación aparente vista desde la Tierra. Los planetas parecen ubicarse sobre una misma línea o arco en el cielo porque orbitan alrededor del Sol en un plano relativamente similar, conocido como la eclíptica.

La cuenta que "predijo" el terremoto en Venezuela Foto: Foto captura X

Esto no significa que los planetas estén formando una línea perfecta en el espacio ni que estén lo suficientemente cerca como para ejercer una fuerza inusual sobre la Tierra. De hecho, en estos eventos, los planetas siguen separados por enormes distancias.

Por eso, para los astrónomos, estas alineaciones son sobre todo fenómenos visuales interesantes, ideales para observar el cielo, pero no señales confirmadas de catástrofes naturales.

¿Los planetas pueden provocar terremotos?

La pregunta es atractiva, pero la respuesta científica dominante es clara: no existe evidencia sólida de que las alineaciones planetarias provoquen terremotos destructivos. Los sismos se producen principalmente por la acumulación y liberación de energía en fallas geológicas, especialmente en zonas donde interactúan placas tectónicas.

La Luna y el Sol sí influyen en las mareas terrestres, y algunos estudios han explorado si las fuerzas de marea pueden tener efectos menores en sistemas geológicos ya tensionados. Sin embargo, eso está lejos de demostrar que una configuración planetaria pueda anticipar o causar un gran terremoto con precisión.

La diferencia es importante: una cosa es estudiar posibles efectos físicos pequeños en la Tierra, y otra muy distinta es afirmar que una alineación puede anunciar un desastre sísmico específico.

Por qué estas teorías se vuelven virales tras un gran sismo

Después de un terremoto fuerte, millones de personas buscan explicaciones rápidas. En ese contexto, las teorías que conectan eventos celestes con catástrofes naturales suelen expandirse con facilidad, porque mezclan misterio, miedo y aparente anticipación.

Terremotos en Venezuela. Foto: REUTERS

Además, cuando una advertencia es amplia es más probable que algún evento en alguna parte del mundo parezca confirmarla. El USGS advierte que muchas supuestas predicciones fallan porque no cumplen con los tres elementos básicos de una predicción verificable: tiempo, lugar y magnitud.

Qué hacer ante alertas virales sobre terremotos

La recomendación principal es consultar fuentes oficiales. Los organismos sismológicos nacionales, servicios geológicos y agencias de protección civil son los canales adecuados para recibir información confiable.

También conviene desconfiar de mensajes que prometen una fecha exacta para un gran terremoto, especialmente si no explican una metodología científica validada. La preparación sísmica es importante, pero debe basarse en prevención real: revisar estructuras, tener una mochila de emergencia, conocer rutas de evacuación y seguir las indicaciones de las autoridades.

Una teoría llamativa, pero no una predicción comprobada

La posible relación entre alineaciones planetarias y terremotos vuelve a generar debate cada vez que ocurre un sismo importante. Sin embargo, hasta ahora, la evidencia científica no respalda que los planetas puedan predecir o provocar grandes terremotos de forma directa y verificable.

La alineación planetaria puede ser un espectáculo astronómico fascinante, pero los terremotos siguen siendo fenómenos geológicos complejos. La mejor respuesta no es el alarmismo, sino la información rigurosa, la prevención y la preparación responsable.