
En tiempos donde los sueldos suelen quedar por debajo de las expectativas, Juan Orduña, un joven sacerdote de 27 años, sorprendió al contar cómo es vivir con un ingreso menor al salario mínimo en Madrid.
El cura explicó que su sueldo, que recibe del Obispado de Madrid, “no llega a 1.200 euros” mensuales, es decir, menos de 17.094 euros brutos al año. Sin embargo, aclaró que no debe afrontar gastos de alquiler, luz ni agua, ya que reside en una casa para sacerdotes donde esos servicios están cubiertos.
Cómo administra su salario y cuáles son sus gastos
Juan detalló que, aunque su ingreso es bajo, puede llevar una vida tranquila y sin grandes lujos. “No es una fortuna, pero puedo invitar a comer”, aseguró. El dinero que recibe lo destina principalmente a gastos diarios como transporte y comida, ya que los costos de vivienda y servicios están cubiertos por la Iglesia.

A pesar de las deducciones por jubilación, el joven sacerdote sostuvo que “uno llega bien” y que su estilo de vida es sencillo, sin gastos imprevistos ni extravagancias. La clave, según él, está en la sencillez material y en no tener grandes necesidades económicas.
Cómo es la rutina de un sacerdote joven en Madrid
Sobre su jornada laboral, Juan contó que trabaja “24/7”, aunque también tiene tiempo para descansar. Disfruta de 30 días de vacaciones al año, “como cualquier otra persona”, y suma 7 días adicionales para ejercicios espirituales.
El joven cura remarcó que su motivación principal es el amor a Dios y que la vocación implica aceptar todas las condiciones, incluidas las salariales. Para él, la vida sacerdotal es sostenible y le permite vivir con tranquilidad, a pesar de no contar con un sueldo elevado.



















