La histórica bajante del río Danubio volvió a encender las alarmas en Europa. La combinación de altas temperaturas, escasas precipitaciones y la disminución del aporte de agua proveniente de los Alpes provocó un descenso excepcional del caudal, con consecuencias visibles tanto para el medio ambiente como para la navegación.
Uno de los hechos más llamativos ocurrió en el sur de Hungría, donde el nivel del agua descendió tanto que permitió ver los restos de un barco de guerra hundido durante la Segunda Guerra Mundial. Al mismo tiempo, distintos brazos del río presentan profundidades mínimas, obligando a restringir el tránsito de embarcaciones y evidenciando los efectos del cambio climático sobre uno de los cursos de agua más importantes de Europa.
El hallazgo de un barco hundido de la Segunda Guerra Mundial en el lecho del río Danubio
La situación más impactante se registró cerca de la ciudad de Mohács, donde el retroceso del agua dejó al descubierto el pecio de un buque militar hundido durante la Segunda Guerra Mundial.
El hallazgo refleja la magnitud de la bajante que atraviesa el tramo inferior del Danubio. Mientras tanto, en Budapest, la base del Puente Margarita quedó completamente expuesta y un gran banco de arena emergió en medio del río, atrayendo a numerosos visitantes que aprovecharon el fenómeno para recorrer zonas que normalmente permanecen cubiertas por el agua.
Aunque en la capital húngara el escenario todavía no alcanza niveles críticos, en otras regiones la situación es considerablemente más grave.
Por qué bajó tanto el nivel del agua en el Danubio
En la ciudad de Baja, una de las más afectadas, algunos brazos del río Sugovica prácticamente se secaron. Durante los días más críticos, la profundidad del agua llegó a apenas 14 centímetros, un registro que representa aproximadamente la mitad del anterior mínimo histórico.
La falta prolongada de lluvias y las elevadas temperaturas redujeron de manera drástica el caudal del Danubio. Además, numerosos ecosistemas acuáticos comenzaron a sufrir las consecuencias de la escasez de agua, con la desaparición de parte de la fauna y flora que habitaba estos sectores.
El impacto del cambio climático y la retracción de los glaciares en los Alpes
Especialistas en gestión hídrica advierten que el problema no responde únicamente a una sequía puntual, sino a una tendencia cada vez más marcada.
Según explicó Abonyi Csaba, jefe del Departamento de Protección frente a Inundaciones y Gestión Fluvial de la Dirección local de Aguas, en los últimos 125 años el nivel del Danubio descendió por debajo de los 100 centímetros en 21 oportunidades, pero 14 de esos episodios ocurrieron en apenas los últimos 25 años.
El experto señaló que anteriormente el deshielo proveniente de los Alpes compensaba la falta de precipitaciones durante los meses secos. Sin embargo, el retroceso acelerado de los glaciares provocado por el calentamiento global redujo significativamente esa reserva natural de agua.
Limitaciones al tráfico fluvial y complicaciones para la navegación en el tramo sur
El bajo caudal también afecta la actividad económica. En varios sectores del tramo sur del Danubio aparecieron numerosos bancos de arena y zonas de escasa profundidad que dificultan el paso de embarcaciones.
Como consecuencia, las autoridades implementaron restricciones al tráfico fluvial para minimizar riesgos y garantizar la seguridad de la navegación. Estas limitaciones repercuten en el transporte de mercancías y generan demoras en una de las principales vías fluviales de Europa.
La advertencia de los expertos sobre la frecuencia de las sequías extremas
Los especialistas sostienen que este tipo de episodios podría repetirse con mayor frecuencia en los próximos años si continúan avanzando los efectos del cambio climático.
A diferencia de los lagos o embalses, en un río como el Danubio no es posible incorporar agua mediante compuertas o canales. La recuperación del caudal depende exclusivamente de nuevas precipitaciones y del aporte proveniente de las montañas, una situación que deja a millones de personas y numerosas actividades económicas completamente sujetas a las condiciones climáticas.




















