
La empresa BGH reactivó su producción en la ciudad de Río Grande en una de las icónicas plantas que tiene en la provincia de Tierra del Fuego. La compañía de electrodomésticos le puso fin a la suspensión de 600 empleados permanentes con la puesta en marcha nuevamente de sus líneas de montaje.
El freno productivo se había implementado desde principios del mes de julio debido a la caída de consumo y una fuerte competencia de productos importados. La medida afectó a alrededor de 1.000 trabajadores de la planta.
El regreso a las líneas de producción: 600 empleados volvieron a sus puestos de trabajo en BGH
A finales del mes de junio, la empresa BGH llegó a un acuerdo con la Unión Obrera metalúrgica (UOM) para poner en marcha un esquema de suspensiones en la planta de Río Grande debido al difícil contexto económico. El sindicato le advirtió a la compañía que dicha disposición debía regir hasta finales de julio.
De esta manera, 600 empleados de planta permanente ya se encuentran desempeñando sus tareas habituales en la fábrica de la ciudad fueguina. Ahora bien, durante el tiempo del parate industrial, los trabajadores recibieron sus salarios gracias al acuerdo que firmó la UOM con la empresa.

El pacto buscó que los trabajadores pudieran afrontar sus gastos familiares con normalidad durante las suspensiones, evitando que tuvieran que endeudarse, y al mismo tiempo garantizar la estabilidad laboral.
Sin embargo, pese a la reincorporación de estos 600 empleados, no se descarta que haya más despidos debido a que el panorama industrial aún sigue siendo incierto en la región. Por el momento, no hubo una comunicación oficial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ni de la empresa BGH en referencia a la posibilidad de que otros trabajadores puedan quedarse fuera de la planta de Río Grande.
Sobre la inestabilidad de la industria metalúrgica, Oscar Martínez, secretario general de la UOM, advirtió que se perdieron alrededor de 2.000 puestos de trabajo en la Río Grande durante la era de Javier Milei.
El trasfondo del freno productivo en la planta de BGH
La industria de electrodomésticos es una de las más golpeadas en la Argentina. El conflicto no es nuevo. A mediados del 2025 con la reducción de aranceles a la importación de productos electrónicos, los trabajadores resolvieron hacer un paro por tiempo indeterminado y diversas movilizaciones en toda la ciudad de Río Grande en defensa del empleo y de la producción nacional fueguina.
El freno productivo también estuvo vinculado a una importante caída del consumo interno y el encarecimiento del crédito para la compra de electrodomésticos. A esto se sumó que la venta de dispositivos electrónicos registraron retrocesos interanuales del 20%.

Además, reina la incertidumbre en el sector ya que tampoco están claras las medidas que impulsará el Gobierno Nacional para la promoción de la industria de electrodomésticos de Tierra del Fuego.
En este sentido, Oscar Martínez, manifestó al inicio de la medida que “se combinaron una serie de factores” para llevar a cabo las suspensiones como la ausencia de insumos y de producción alterado por los altos costos.
Cuál es la situación actual de BGH y qué factores condicionan la producción en la planta de Tierra del Fuego
En este momento, la planta de BGH en Río Grande está funcionando de manera estable aunque en un contexto muy frágil y con un esquema de producción ajustado. Es decir, que si bien se pueden resolver los compromisos comerciales activos, todavía el mercado interno no muestra señales reales de una recuperación en el corto plazo, algo que condiciona la operación de la planta.
“La demanda interna no reacciona”, sostuvieron representantes de la industria electrónica en el país. En este sentido, la sombra de las nuevas desvinculaciones tampoco desaparece y la continuidad de ciertos procesos productivos se siguen mostrando endebles.



















