
El cambio climático continúa acelerando el retroceso de los glaciares y obliga a buscar nuevas estrategias para conservar el hielo que todavía permanece en las montañas. En Suiza, cuatro estudiantes universitarios decidieron probar una alternativa tan inesperada como natural: cubrir una parte de un glaciar de los Alpes con 200 metros cuadrados de lana de oveja.
El experimento, denominado “Keep It Wool”, se desarrolló entre junio y septiembre de 2026 sobre el glaciar 3000, ubicado en Les Diablerets, en el cantón de Vaud. El objetivo fue determinar si la lana podía ofrecer una protección similar a la de los geotextiles sintéticos que se utilizan actualmente para reducir el impacto de la radiación solar sobre la nieve y el hielo.

El experimento en los Alpes: 200 m² de lana de oveja para proteger el glaciar
El 22 de junio se instalaron dos prototipos de cobertura de lana, cada uno de 10 por 10 metros, pero con distintos grosores. Junto a ellos se colocó una cobertura de geotextil convencional del mismo tamaño para poder comparar el comportamiento de los diferentes materiales.
Las coberturas fueron confeccionadas con lana suiza natural y biodegradable y quedaron sujetas mediante sacos de malta reciclados rellenos con gravilla.
Para comprobar cuánto hielo y nieve lograban conservar, los investigadores instalaron estacas en el centro de las áreas cubiertas. A lo largo del verano realizaron mediciones aproximadamente cada dos semanas para registrar la evolución de las superficies protegidas.

El experimento se realizó en paralelo con una práctica habitual en la zona conocida como “snow farming”, que consiste en almacenar nieve durante los meses cálidos para conservarla hasta la temporada de invierno.
La comparación permitió evaluar si una materia prima natural y renovable podía convertirse en una alternativa viable a los materiales sintéticos utilizados para proteger determinadas zonas de los glaciares.
Tres meses de prueba: los resultados del uso de lana de oveja en los Alpes
Después de tres meses de observación, los primeros resultados del proyecto fueron positivos. Las dos coberturas fabricadas con lana mostraron una capacidad de protección comparable a la del geotextil convencional utilizado como referencia.

El equipo todavía debe analizar en profundidad todos los datos obtenidos durante el verano, por lo que los resultados son considerados preliminares. Sin embargo, el comportamiento de la lana durante el período de prueba abre la puerta a continuar investigando su utilización como material para proteger nieve y hielo.
La iniciativa surgió, además, como respuesta a uno de los principales problemas asociados a las coberturas sintéticas: su impacto ambiental.
Los geotextiles utilizados para proteger glaciares suelen estar fabricados con materiales como poliéster o polipropileno. Con el paso del tiempo, el desgaste provocado por las condiciones meteorológicas puede liberar microplásticos que terminan en la nieve, el hielo y las aguas de montaña. Frente a ese problema, la lana presenta una característica diferencial: es un material natural, renovable y biodegradable.
Además, se trata de un recurso producido localmente. En Suiza, hasta un 70% de la lana obtenida de las ovejas llega a ser descartada, ya que estos animales son criados principalmente por su carne, su leche y por su función en el mantenimiento de los pastizales. La propuesta, por lo tanto, busca darle un nuevo uso a un material que en buena parte termina siendo desperdiciado.

Cuatro estudiantes suizos y su propuesta para conservar los glaciares
El proyecto “Keep It Wool” fue impulsado por cuatro estudiantes de la Universidad de Lausana (UNIL): Maxime Galley, Elliot Gaffiot, Jose Bastidas y Léonard Duloube.
La iniciativa contó con el impulso de la Fundación Summit y se desarrolló en colaboración con el Centro Interdisciplinario de Investigación de Montaña (CIRM) de la UNIL.
La idea nació a partir de la exposición “Glaciers Under Cover”, presentada en Vevey en 2025 por Nathalie Dietschy, profesora de Historia del Arte de la Universidad de Lausana. La muestra planteaba interrogantes sobre el uso de coberturas sintéticas para proteger los glaciares y sus consecuencias ambientales.
El proyecto estudiantil trasladó esa preocupación al terreno y propuso reemplazar los materiales sintéticos por lana de oveja. La necesidad de encontrar soluciones es cada vez más urgente. Los glaciares suizos perdieron casi el 40% de su masa durante las últimas dos décadas, mientras que alrededor de mil pequeños glaciares ya desaparecieron por completo.

Desde hace aproximadamente 20 años, algunas zonas de los glaciares son cubiertas durante el verano con geotextiles capaces de reflejar parte de la radiación solar y reducir así la pérdida de nieve y hielo.
Sin embargo, la superficie protegida sigue siendo mínima en comparación con la dimensión del problema. Actualmente, estos materiales cubren apenas el 0,02% de la superficie de los glaciares suizos y permiten conservar alrededor de 300.000 metros cúbicos de nieve cada año.
La cifra resulta pequeña frente a los casi 1.000 millones de metros cúbicos de hielo que Suiza pierde anualmente.
Por eso, los propios estudiantes reconocen que incluso una eventual implementación a gran escala de las coberturas de lana no sería suficiente para detener el retroceso de los glaciares provocado por el cambio climático.
El experimento representa, en cambio, una búsqueda de soluciones complementarias y más sostenibles. Mientras continúan las investigaciones sobre materiales capaces de proteger temporalmente el hielo, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero sigue siendo la medida fundamental para frenar el avance del calentamiento global y la desaparición de los glaciares.
















