Juicio por la muerte de Maradona: Matías Morla declaró que era “el mejor amigo” de Diego y pidió disculpas por insultar a sus hijas

El abogado y ex apoderado de los derechos de imagen del Diez declaró por más de horas. Previamente, se había presentado Jonathan Espósito, el sobrino del astro.

Matias Morla y Diego Maradona
Matias Morla y Diego Maradona
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

En el marco del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, Matías Morla, abogado y ex apoderado de los derechos de imagen del astro, declaró ante el tribunal y aseguró “era el mejor amigo de Diego” y pidió disculpas a sus hijas por haberlas insultado.

En otro tramo de su extensa declaración, el abogado mencionó a su hermana Vanesa, su cuñado y ex asistente personal de Diego Armando Maradona, Maximiliano Pomargo, y la contadora Andrea Trimarchi, como aquellas personas encargadas de buscar opciones para el traslado del paciente a una vivienda para la internación domiciliaria.

Además, Morla remarcó que se trataba de una situación “común” el hecho de que Diego Armando Maradona se “deprimiera” y admitió que el neurocirujano Leopoldo Luque era el “médico de confianza”.

Carlos Díaz, el psicólogo de Maradona, rompió el silencio y habló de las hijas del Diez
Carlos Díaz, el psicólogo de Maradona, rompió el silencio y habló de las hijas del Diez

En tanto, el letrado admitió que los estudios toxicológicos no encontraron la presencia de alcohol y drogas en el cuerpo de Diego Armando Maradona, al tiempo que volvió a respaldar el trabajo del psicólogo Carlos Díaz: “Hizo un trabajo excelente”.

Ante una de las preguntas del defensor Diego Olmedo, el ex apoderado de las marcas valoró el trabajo del especialista en adicciones cuando atendió al paciente.

Leopoldo Luque y Diego Maradona. Foto: NA.
Leopoldo Luque y Diego Maradona. Foto: NA.

Por último, Morla defendió al neurocirujano Leopoldo Luque, al sostener que Diego Armando Maradona “lo amaba”.

Tenían una tremenda confianza”, consignó el segundo testigo de la audiencia 24 que se realizó en los Tribunales de San Isidro.

La palabra del sobrino del Diez

La audiencia comenzó con la declaración de Jonathan Espósito, sobrino de Diego Armando Maradona, quien remarcó que “no tomaba decisiones” sobre la vida y la salud del astro argentino fallecido el 25 de noviembre de 2020.

“No sé por qué lo llevaron. No sé si fue la gente de Gimnasia, Maxi. Después de ese día estaba bajón, bajón. Quería tomar alcohol y eso”, aseguró Jonathan, y apuntó al neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov como los “médicos tratantes”. “si pasaba algo en la casa de Tigre, se lo llamaba a Luque”, detalló.

Matías Morla y Diego Maradona
Matías Morla y Diego Maradona

“Yo tenía diálogo con él, pero lo normal. Yo le transmitía cuestiones referentes a la salud de Maradona”, indicó el sobrino del Diez, al tiempo que explicó que durante el último tramo “no lo veía bien” e intentaba comunicarse con los enfermeros para que hablaran con Luque sobre su salud. “Estaba como más hinchado en el último tiempo. Esto fue la última semana. Del 20 al 25 estuve todos los días”, sostuvo.

En este mismo sentido, Jonathan aseguró que Diego no quería salir de la casa: “Yo entraba a verlo y él estaba en la cama boca arriba. Cuando entraba lo veía durmiendo. Él estaba mal. No se quería levantar. En los últimos momentos su voz era media ronca”, subrayó.

Y sumó: “En Tigre comía lo que quería, nadie lo controlaba. Pero los últimos días no comió. La última vez que me acuerde que comió fue el 23 al mediodía, unos sandwichitos de miga al mediodía”.

Juicio por Diego Maradona. Foto: Reuters/Agustin Marcarian
Juicio por Diego Maradona. Foto: Reuters/Agustin Marcarian

Por el lado del sobrino, muchos testigos lo señalaron como la persona que le suministraba los medicamentos a su tío en la residencia de Benavídez.

El neurocirujano y ex médico de confianza de la víctima, Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el enfermero Ricardo Almirón; su coordinador, Mariano Perroni; el médico clínico Pedro Di Spagna; y la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, se encuentran acusados de homicidio simple con dolo eventual, delito cuya pena oscila entre los ocho y 25 años de prisión, conforme a lo establecido por el Código Penal.