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En el primer semestre del año los subsidios a la energía subieron más de 74% y desafían al superávit fiscal

El gasto del Estado en electricidad y gas aumentó con fuerza pese a los incrementos que afrontaron los usuarios. Las causas del aumento y el impacto sobre las cuentas públicas.

Por qué aumentaron los subsidios a la energía
Por qué aumentaron los subsidios a la energía
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Los subsidios a la energía aumentaron más de 74% durante el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo período del año pasado, una evolución que vuelve a poner el foco sobre el gasto estatal y representa un desafío para el objetivo del Gobierno de sostener el superávit fiscal.

El incremento se produjo pese a que los usuarios de luz y gas continúan recibiendo aumentos en sus facturas. La situación refleja una mayor participación del Estado en el costo de los servicios, en contraste con la intención oficial de reducir progresivamente los subsidios y acercar las tarifas que pagan los consumidores a los valores de mercado.

El aumento interanual fue todavía mayor al observar únicamente junio. Según el criterio utilizado para analizar los datos de la Secretaría de Hacienda, las subvenciones energéticas crecieron entre 80% y más de 100% respecto del mismo mes de 2025.

Por qué aumentaron los subsidios a la energía

El incremento responde a una combinación de factores externos e internos. Entre ellos aparece el encarecimiento de la energía utilizada para la generación eléctrica, que elevó los costos que deben ser cubiertos por el sistema.

Uno de los principales componentes es el gas utilizado para producir electricidad. El precio del gas importado aumentó alrededor de 40%, mientras que los volúmenes adquiridos durante el primer semestre fueron similares a los del año pasado.

Según los registros oficiales citados en la información original, el costo de esas importaciones pasó de aproximadamente US$274,5 millones durante el primer semestre de 2025 a US$413,2 millones en el mismo período de 2026.

A esto se sumó el incremento del precio mayorista de la electricidad, que pasó de un promedio de US$70 a US$81 por megawatt durante el semestre, aunque en junio se registraron valores que llegaron a aproximadamente US$170.

Por qué aumentaron los subsidios a la energía Foto: X/Grok.

El impacto del mayor costo de la energía importada

La evolución de los precios internacionales también tuvo incidencia sobre el sistema eléctrico argentino. El conflicto bélico en Medio Oriente generó un aumento en el valor del gas importado y de algunos combustibles líquidos utilizados para la generación térmica.

Este factor resulta relevante debido a que más de la mitad de la electricidad producida en Argentina depende de fuentes que pueden verse afectadas por la evolución de estos costos.

También aumentaron los costos asociados a la energía generada por Yacyretá y las centrales hidroeléctricas de la Patagonia, en un contexto marcado por cambios en el esquema de funcionamiento del mercado eléctrico.

El nuevo modelo busca avanzar hacia una mayor participación de contratos entre los distintos actores del sector, como generadores, distribuidores y grandes usuarios, con una intervención estatal más limitada.

Sin embargo, el traslado de mayores costos a la cadena energética puede generar incrementos adicionales sobre los valores que pagan los usuarios.

Cuánto aumentaron las tarifas de luz y gas

El incremento de los costos energéticos ocurre mientras las tarifas continúan actualizándose. En el caso del gas, los aumentos previstos para este mes se ubican entre 1,5% y 8%, dependiendo del tipo de usuario y del servicio.

Para el gas residencial, el Gobierno estableció un precio uniforme de US$3,8 por millón de BTU para todo el año. Durante los meses de mayor consumo invernal, entre abril y septiembre, los usuarios que reciben subsidios abonan aproximadamente la mitad de ese valor.

Además, el Gobierno mantiene un descuento considerado excepcional, que fue prorrogado para moderar el impacto de los aumentos sobre la inflación y evitar una mayor caída del consumo.

La estrategia contempla que parte del costo adicional asociado al gas importado durante el invierno pueda trasladarse posteriormente, durante los meses de menor demanda.

El Estado cubre una mayor parte de las facturas

Uno de los datos que refleja el cambio en la estructura de las tarifas es la participación estatal en el costo de la energía.

De acuerdo con un análisis de la consultora Economía y Energía, desde fines del año pasado la proporción de la tarifa eléctrica cubierta por los usuarios cayó del 88% al 68%.

Esto significa que, pese a los aumentos aplicados sobre las facturas, el Estado volvió a asumir una porción mayor del costo energético.

Además, el esquema de subsidios alcanzó nuevamente a algunos usuarios que habían dejado de recibir asistencia debido a sus niveles de ingresos bajo el esquema anterior.

Cuánto gastó el Gobierno en subsidios energéticos

Durante los primeros seis meses de 2026, el Tesoro destinó $2,2 billones a Cammesa, la compañía encargada de administrar el mercado eléctrico mayorista, para cubrir parte del costo de la electricidad.

A esa cifra se sumaron aproximadamente $500.000 millones destinados a la importación de gas y otros $100.000 millones para subsidiar las tarifas correspondientes a la zona fría ampliada.

Este último gasto representó un incremento cercano al 250% respecto de lo destinado durante el mismo período del año pasado.

El régimen de zona fría, además, continúa siendo objeto de discusión en el Congreso debido al alcance territorial del beneficio y al debate sobre qué regiones deberían recibir este tipo de asistencia.

Subsidios a la energía versus transporte

La evolución de los subsidios energéticos contrasta con lo ocurrido con los destinados al transporte, que disminuyeron alrededor de 20% durante el año.

La diferencia refleja dos comportamientos opuestos dentro de la política de reducción del gasto público impulsada por el Gobierno.

Mientras los subsidios al transporte muestran una tendencia descendente, la asistencia estatal destinada a sostener los precios de la energía aumentó de manera considerable.

El desafío para el superávit fiscal de Javier Milei

La reducción del gasto y el mantenimiento del superávit fiscal son algunos de los principales objetivos económicos de la administración de Javier Milei.

Durante la primera mitad de 2026, el Gobierno logró mantener un resultado primario positivo. Sin embargo, al incorporar el pago de los intereses de la deuda, las cuentas públicas mostraron un déficit financiero de $0,7 billones.

El incremento de los subsidios energéticos agrega presión sobre ese escenario. Con tarifas que continúan aumentando, pero con un Estado que vuelve a cubrir una proporción mayor del costo de la energía, la reducción de las subvenciones se presenta como uno de los desafíos para sostener el equilibrio fiscal.

El comportamiento de los precios internacionales, el costo de las importaciones y las decisiones sobre el esquema tarifario serán determinantes para definir cuánto deberá seguir aportando el Estado para sostener las tarifas de electricidad y gas durante los próximos meses.

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