comscore

Del lujo en redes a la causa judicial: las denuncias contra una familia de Nordelta por casi 120 mil dólares

Una investigación judicial apunta contra Guillermo Vrsalovic, Marisa Bulacio y su hijo Conrado por presuntas estafas reiteradas, defraudación y una amenaza denunciada por una de las víctimas.

Guillermo Vrsalovic, su esposa Marisa Bulacio y su hijo Conrado Vrsalovic están imputados por estafas.
Guillermo Vrsalovic, su esposa Marisa Bulacio y su hijo Conrado Vrsalovic están imputados por estafas. Foto: Instagram @guille.vrsa
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

En Nordelta, donde la imagen pública suele pesar casi tanto como los negocios, una causa judicial puso bajo sospecha a una familia que se mostraba entre eventos sociales, vínculos conocidos y proyectos inmobiliarios. La investigación apunta a presuntas maniobras con dinero en dólares, promesas de rentabilidad y relaciones de confianza construidas durante meses.

Los imputados son Guillermo Vrsalovic, de 59 años, Marisa Pamela Bulacio, de 51, y Conrado Vrsalovic, de 25, quienes quedaron señalados en una causa por estafas reiteradas que contempla al menos cinco víctimas y un monto superior a los 119.000 dólares. La investigación también incluye una acusación por amenaza contra Guillermo Vrsalovic.

Una imagen social que despertaba confianza

Según la investigación, la familia se movía alrededor de la inmobiliaria Northaus Propiedades, con sede en Nordelta, y proyectaba una vida de contactos, viajes y exposición en redes sociales. En esas publicaciones aparecían junto a figuras del espectáculo, el deporte y el mundo empresarial, un entorno que, para los denunciantes, ayudaba a reforzar una apariencia de solvencia y prestigio.

La hipótesis de la fiscalía es que ese capital social funcionaba como puerta de entrada para captar personas con capacidad económica. De acuerdo con el expediente, los acusados ofrecían supuestas inversiones inmobiliarias en dólares, prometían devolver el capital con ganancias y, en algunos casos, entregaban pagos parciales para sostener el vínculo y conseguir nuevos desembolsos.

El caso tiene lugar en Nordelta.
Guillermo Vrsalovic, su esposa Marisa Bulacio y su hijo Conrado Vrsalovic están imputados por estafas. Foto: Instagram @guille.vrsa

Inversiones, alquileres y dinero que no volvió

Los hechos investigados habrían ocurrido entre 2024 y mayo de 2026. Una de las víctimas entregó 30.000 dólares en el estacionamiento de un restaurante de Nordelta, mientras que otra aportó 15.000 dólares en la sede de la inmobiliaria con la expectativa de recibir 22.000 dólares como devolución final. En otro caso, una persona vinculada al entorno escolar de la familia habría firmado dos contratos y reclamó una deuda cercana a los 56.000 dólares entre capital e intereses.

La causa también analiza una presunta defraudación vinculada a la administración de una propiedad en alquiler. Una mujer habría confiado su vivienda de Nordelta a la inmobiliaria y recibió la versión de que el inmueble seguía vacío, hasta que una factura de electricidad despertó sospechas. Luego se habría comprobado que había un inquilino instalado y que se habían cobrado sumas en dólares por la ocupación de la casa.

La causa avanza y buscan más damnificados

La investigación está a cargo del fiscal general adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren, junto con el secretario Germán Pascuale. Para los investigadores, las maniobras no habrían sido aisladas, sino parte de un mecanismo repetido basado en relaciones previas, información falsa y una puesta en escena de éxito económico.

El expediente incorporó testimonios de víctimas, testigos, mails y conversaciones de WhatsApp. También se realizaron allanamientos el 7 de agosto en la vivienda familiar y en la sede de Northaus, ambas ubicadas en Nordelta, donde se secuestraron teléfonos celulares. No se encontró dinero ni documentación relevante, y la causa continúa abierta para determinar si existen más damnificados.

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.