Ley de Glaciares: una por una, las 6 empresas mineras que se verán beneficiadas de aprobarse el proyecto en el Congreso
Tras la media sanción en el Senado durante las sesiones extraordinarias de febrero, el Gobierno quiere que el proyecto tenga su aprobación definitiva. Cuáles son las seis compañías mineras que se verán beneficiadas.

El gobierno de Javier Milei impulsa la modificación de la Ley de Glaciares en el Congreso luego de su aprobación en el Senado durante el periodo de sesiones extraordinarias de febrero. En este contexto, hay seis empresas mineras que tuvieron reuniones con el Ejecutivo que podrían verse beneficiadas si se aprueba definitivamente el proyecto, que se encuentra en plena audiencia pública previo a la sesión en la Cámara de Diputados.
El debate por la modificación de la Ley 26.639 puso de manifiesto un intenso debate entre las necesidades de expansión de la industria minera y las advertencias de los sectores académicos. Organizaciones como Rebelión Científica señalaron que la presión de capitales extranjeros sobre las administraciones provinciales y el Ejecutivo Nacional busca remover obstáculos legales para proyectos que, bajo la normativa vigente, no cuentan con factibilidad ambiental.

En este contexto, el avance del proyecto en el Congreso fue acompañado por una activa agenda de gobernadores de provincias cordilleranas, quienes mantuvieron encuentros con directivos de empresas mineras tanto en el país como en el exterior. Estos movimientos fueron interpretados por sectores críticos como una priorización de la rentabilidad corporativa por sobre el consenso social y ambiental, citando casos como las manifestaciones de rechazo en Mendoza hacia la gestión de Alfredo Cornejo.
Es por eso que la audiencia pública previa al tratamiento en la Cámara de Diputados se presentó como el último espacio de mediación donde buscarán confrontar los argumentos de un proyecto que para sus detractores, antepone el beneficio económico inmediato a la seguridad hídrica de las futuras generaciones.

Una por una, las empresas mineras beneficiadas si se aprueba la Ley de Glaciares
Barrick Gold (Canadá)
Es una de las compañías mineras de oro más grandes del mundo, con sede en Toronto. En Argentina, es conocida principalmente por operar Veladero en San Juan, una de las minas de oro y plata a cielo abierto más importantes del país. La empresa enfrentó numerosos procesos judiciales debido a incidentes ambientales en la zona de cordillera, incluyendo derrames de solución cianurada.

Su interés en la reforma radica en que varias de sus áreas de explotación y expansión se encuentran sobre ambiente periglacial. La modificación de la ley le permitiría operar con mayor flexibilidad en zonas donde actualmente el hielo subterráneo y los glaciares de escombros restringen la actividad extractiva masiva.
Shandong Gold (China)
Es un gigante estatal chino que se dedica a la exploración, minería y refinamiento de oro. En 2017, adquirió el 50% de la mina Veladero, formando una alianza estratégica con Barrick Gold. Esta sociedad representa una de las inversiones chinas más significativas en el sector minero argentino consolidando el interés de Beijing en los recursos metalíferos de la región andina.

Al ser socia en Veladero, Shandong Gold comparte la necesidad de Barrick de suavizar las restricciones de la Ley de Glaciares. La empresa busca asegurar la viabilidad de sus inversiones a largo plazo en San Juan, donde la delimitación actual del inventario de glaciares afecta directamente sus planes de optimización de la mina.
Lundin Mining (Canadá)
Es una empresa diversificada con presencia en varios países, enfocada principalmente en la extracción de cobre, zinc y níquel. Su proyecto estrella en Argentina es el Proyecto Vicuña, ubicado en la frontera entre San Juan y Chile. Se trata de un distrito de escala mundial que incluye yacimientos como Josemaría, uno de los activos de cobre más prometedores para la próxima década.

Lundin se vería beneficiada por la reforma ya que sus proyectos en la alta cordillera interactúan con ecosistemas glaciares y periglaciales. La aprobación del nuevo texto legal facilitaría la aprobación de los informes de impacto ambiental necesarios para pasar de la etapa de exploración a la construcción de infraestructura minera a gran escala.
BHP (Australia)
Es la compañía minera más grande del planeta por capitalización de mercado, con sede en Melbourne. Aunque históricamente tuvo una presencia discreta en el país, recientemente selló acuerdos estratégicos para participar en el Proyecto Vicuña junto a Lundin Mining. Su regreso a Argentina marca un fuerte interés por el cobre, mineral crítico para la transición energética global.

Para BHP, la reforma de la Ley de Glaciares es una pieza clave de “seguridad jurídica”. Al invertir miles de millones de dólares en proyectos de larga duración en zonas de alta montaña, la empresa busca un marco normativo que elimine la incertidumbre sobre qué áreas son consideradas “intocables” por la presencia de hielo permafrost.
Río Tinto (Reino Unido / Australia)
Es una de las empresas líderes mundiales en la extracción de mineral de hierro, aluminio y cobre. En Argentina, su foco principal fue el litio en Salta, pero también mantiene una vigilancia activa sobre proyectos de cobre como Los Azules en San Juan. Es una corporación con un enorme peso geopolítico que busca diversificar su cartera en el cono sur.

La modificación de la ley le permitiría avanzar con mayor celeridad en la exploración de yacimientos de cobre que se encuentran en zonas de glaciares de roca. Al igual que sus competidoras, Río Tinto presiona por una definición de glaciar más restrictiva que la actual para liberar áreas de explotación que hoy están bajo protección estricta.
Glencore (Suiza)
Es una de las empresas de recursos naturales más grandes y diversificadas del mundo, dedicada tanto a la minería como a la comercialización de materias primas. En Argentina, controla el proyecto de cobre El Pachón, en San Juan, un yacimiento de clase mundial que lleva décadas en estudio y que requiere de una infraestructura masiva para ser puesto en marcha.

Glencore se beneficiaría directamente con la reforma, ya que El Pachón se ubica en una zona de alta sensibilidad hídrica y presencia de ambiente periglacial. La empresa sostiene que la normativa vigente es un obstáculo para la inversión y busca un marco legal que le permita desarrollar el tajo abierto y las escombreras sin las limitaciones que hoy impone el Inventario Nacional de Glaciares.














