
El coronel retirado Ariel Guzmán, administrador de la estructura residual del Instituto Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), renunció a su cargo después de reunirse con el ministro de Defensa, Carlos Presti. La decisión se dio en medio de una crisis que incluye una deuda con prestadores de todo el país que supera los $200.000 millones y dificultades en la atención médica de los afiliados.
El conflicto sumó este jueves un nuevo capítulo con una protesta de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) frente a la sede de la obra social, ubicada en Paso 551. Los manifestantes ingresaron al edificio después de forzar la persiana y permanecieron allí durante aproximadamente dos horas, hasta que decidieron levantar la medida y anunciaron que retomarán la protesta dentro de seis días.
Según informó La Nación, el gremio reclama por un proceso que, de acuerdo con su denuncia, pone en riesgo unos 600 puestos de trabajo, mientras los cortes de prestaciones se extendieron a distintos puntos del país.
Durante la protesta, se realizó una asamblea en el hall de la planta baja y los delegados solicitaron una reunión con las autoridades. El general de brigada Omar Horacio Domínguez, vocal del directorio y vicepresidente de la entidad, bajó al lugar con custodia policial para dialogar con los representantes sindicales.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, participó de la protesta y fue denunciado penalmente por presunta “violación de domicilio” a raíz del ingreso a la sede.
La renuncia del administrador del IOSFA
La salida de Ariel Guzmán se produjo un día después de su encuentro con el ministro de Defensa, Carlos Presti. El coronel retirado estaba a cargo de administrar la estructura residual del antiguo IOSFA mientras avanza la implementación de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA).
El esquema fue diseñado por la actual gestión de Defensa para separar la nueva obra social de la estructura encargada de afrontar los compromisos pendientes del Iosfa. Mientras la OSFA recibe los aportes de los afiliados, la estructura residual del antiguo organismo mantiene las obligaciones acumuladas con prestadores.
La deuda con los prestadores se ubica actualmente por encima de los $200.000 millones, de acuerdo con la información publicada por La Nación.
Según la cobertura, Presti había convocado a Guzmán porque no estaba conforme con los tiempos de la liquidación de IOSFA. Desde el Ministerio de Defensa consideran que ese proceso es necesario para avanzar sobre la deuda acumulada y completar el nuevo esquema de gestión.
En una comunicación previa, Guzmán también había planteado una preocupación relacionada con la continuidad de las prestaciones. El presidente del directorio de la OSFA, general de brigada Pablo Guillermo Plaza, había solicitado que la estructura residual del Iosfa continuara brindando atención médica a través de su red prestacional más allá del plazo previsto, que vence el 30 de septiembre.
El conflicto por los cortes de prestaciones
La crisis también alcanza a los afiliados de la obra social. Desde ATE aseguran que los cortes de prestaciones llevan tres meses y que trabajadores y familias quedaron sin cobertura médica.
El gremio también denunció que la situación afecta a distintas provincias. Uno de los casos mencionados es el del Liceo Aeronáutico Militar de Funes, en Santa Fe, donde el personal civil lleva adelante un plan de lucha por descuentos aplicados sobre sus salarios en un contexto en el que, según la denuncia sindical, las prestaciones de la obra social permanecen interrumpidas.
A esta situación se suma la preocupación por el futuro de las 33 farmacias pertenecientes a la obra social y de 11 centros médicos ubicados en distintas localidades, entre ellas Quilmes, Morón, Olivos, Bahía Blanca y Mendoza.
También se analiza la posibilidad de transferir 18 centros turísticos a las propias Fuerzas Armadas. De acuerdo con la información publicada, esa alternativa no contemplaría el traspaso del personal que actualmente trabaja en esos establecimientos.

IOSFA y OSFA: dos estructuras diferentes
Uno de los puntos centrales de la reorganización es la separación entre el antiguo Iosfa y la nueva OSFA. Desde la conducción de la obra social remarcaron que se trata de dos organizaciones diferentes, con personas jurídicas y modelos de gestión distintos.
La nueva estructura fue creada para recibir los aportes de los afiliados y administrar el sistema de cobertura hacia adelante, mientras que la estructura residual del IOSFA quedó vinculada con la liquidación y el tratamiento de las obligaciones acumuladas.
En medio de ese proceso, la renuncia de Guzmán y la protesta de ATE agregaron tensión a una transición que todavía no terminó de resolverse. El conflicto combina la deuda con los prestadores, la continuidad de las prestaciones médicas, el futuro de las farmacias y centros asistenciales y la situación laboral de los trabajadores de la obra social.



















