Por Canal 26

A la hora de encontrar opciones para la merienda del verano, las galletitas pepas son un clásico que nunca pasa de moda. En esta versión, reemplazamos el membrillo con un el centro de chocolate.
Tienen tamaño ideal para los chicos, una textura tierna y un relleno cremoso que las convierte en una excelente opción para la vianda escolar, una tarde de juegos o una merienda improvisada. Además, se preparan con ingredientes simples y se hornean en pocos minutos.
Podés reemplazar el chocolate por dulce de batata o alguna mermelada espesa, aunque la versión tradicional sigue siendo la más querida.
Para un toque más casero, algunos agregan ralladura de limón o de naranja a la masa.

Su origen se puede rastrear hasta las llamadas thumbprint cookies o “galletitas de huella” que eran tradicionales de Escandinavia y Europa Central, donde se elaboraban con masa mantecosa y una pequeña depresión central rellena de mermelada, generalmente de frutas rojas. Estas galletitas eran típicas de las fiestas navideñas y se transmitían de familia en familia, junto a otros dulces caseros.
Con la inmigración europea hacia América en el siglo XIX y principios del XX, estas recetas viajaron en los baúles de los recién llegados, especialmente italianos, alemanes, suizos y españoles, que las adaptaron a los ingredientes locales. Así nació, en suelo argentino, una variante particular: la Pepa con dulce de membrillo, aprovechando la abundancia de esta fruta en el país.
Aunque no existe un documento que certifique la invención exacta de las Pepas tal como las conocemos, su nombre sencillo, popular y afectuoso —“Pepa”— sugiere una transformación espontánea, casera, muy al estilo de las familias argentinas que rebautizan cariñosamente todo lo que pasa por sus manos.