
El sillón suele ser el centro de atención en cualquier living, pero un detalle muy común al elegir los almohadones puede hacer que el ambiente se vea plano y sin gracia.
Según la diseñadora de interiores Lauren Saab, fundadora de Saab Studios en Dallas, el error está en optar por almohadones confeccionados exactamente con la misma tela que el sofá.
Para la especialista, cuando los almohadones son idénticos al tapizado, el resultado es un conjunto demasiado uniforme y aburrido. “Los almohadones que combinan suelen parecer algo agregado a último momento”, explicó Saab, y advirtió que así se pierde la oportunidad de sumar contraste, profundidad y dimensión al espacio.
Por qué no conviene elegir almohadones idénticos al sofá
Saab aclaró que el problema no es combinar colores, sino caer en la monotonía de usar exactamente la misma tela y textura. “No se trata de evitar los tonos similares, sino de no repetir la misma apariencia y material”, señaló.

La clave está en mezclar texturas: sumar telas que contrasten con el tapizado, como un bouclé suave con lino nítido, una raya vintage o materiales con peso como terciopelo o mohair. “El contraste es lo que hace que todo se sienta más estratificado y vivido”, remarcó la diseñadora.
El objetivo es evitar que todos los elementos parezcan parte del mismo set y lograr sensaciones visuales y táctiles diferentes.
Cómo sumar color y variedad con los almohadones
Los almohadones también pueden aportar dimensión a un sofá de color neutro. Saab recomienda animarse a los tonos intensos para generar contraste, o bien mantener una estética tonal usando distintas variantes de un mismo color.
Así, el sillón puede conservar una imagen armónica sin caer en la uniformidad excesiva. Además, la diseñadora sugiere mezclar estilos y aplicar la regla de los tercios: en vez de dos almohadones iguales, armar un grupo de tres para una composición más interesante.
Para un look más bohemio, se pueden combinar telas estampadas, formas variadas y diferentes tamaños.
Consejos para elegir y acomodar los almohadones
A la hora de seleccionar los almohadones, Saab aconseja empezar por la forma, pero sin atarse a fórmulas rígidas. Un par de almohadones grandes y bien proporcionados, sumados a una pieza más escultórica como un lumbar o tipo bolster, pueden funcionar mejor que llenar el sillón de conjuntos perfectamente combinados.

Otro tip es no coordinar demasiado la paleta de colores: lo ideal es elegir dos o tres tonos que ya estén presentes en la alfombra o en una obra de arte cercana. “Los mejores ambientes no combinan: hacen eco”, resumió la especialista.
Por último, Saab recomienda editar la cantidad y dejar que los muebles respiren: “Dejá que los almohadones parezcan reunidos con el tiempo”. Cuando todo se ve demasiado perfecto y coordinado, el resultado puede ser olvidable.

















