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Jesús, mecánico: “Nunca estaciono con las ruedas torcidas, al girar la dirección hay elementos que quedan contraídos”

Jesús Alloza explicó que este hábito genera tensión en piezas clave de la dirección y puede acortar la vida útil de los componentes.

Jesús, mecánico: “Nunca estaciono con las ruedas torcidas, al girar la dirección hay elementos que quedan contraídos”.
Jesús, mecánico: “Nunca estaciono con las ruedas torcidas, al girar la dirección hay elementos que quedan contraídos”. Foto: Gemini
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Los neumáticos son el único punto de contacto entre el auto y el asfalto, por eso su cuidado es fundamental para la seguridad y el rendimiento del vehículo. Más allá de mantener la presión recomendada por el fabricante —dato que suele encontrarse en una pegatina en la puerta del conductor o en la tapa del combustible—, hay hábitos cotidianos que pueden marcar la diferencia en su vida útil.

El mecánico Jesús Alloza compartió un consejo clave: nunca dejar el auto estacionado con las ruedas torcidas. Según explicó, al girar la dirección y apagar el motor en esa posición, varios elementos del sistema —como los fuelles y guardapolvos— quedan contraídos o estirados fuera de su posición natural. Esto genera una tensión innecesaria que, con el tiempo, puede provocar daños y acortar la vida útil de las piezas.

Por qué la presión correcta es clave para la seguridad

El RACE recomienda que la presión de los neumáticos esté, en general, entre 2 y 2,5 bares, aunque el valor exacto depende del modelo y la carga del vehículo. Una presión excesiva reduce la superficie de contacto con la ruta, lo que genera un desgaste irregular en el centro de la banda de rodadura y disminuye la adherencia, sobre todo al frenar.

Neumáticos, ruedas, automóviles, fabricación.
Neumáticos, ruedas, automóviles, fabricación.

Por el contrario, circular con baja presión es aún más riesgoso: aumenta el rozamiento, desgasta prematuramente los flancos del neumático, eleva el consumo de combustible y vuelve la dirección más pesada y difícil de controlar.

Los cuidados básicos de los neumáticos del auto

  • Revisar la presión: hacerlo al menos una vez al mes y antes de un viaje largo, siempre con la presión indicada por el fabricante.
  • Controlar el desgaste: mirar que la banda de rodamiento se desgaste de manera pareja y revisar los indicadores de desgaste.
  • Buscar daños: controlar que no haya cortes, grietas, deformaciones, pinchazos u objetos clavados.
  • Hacer alineación y balanceo: especialmente si el auto tira hacia un costado, el volante vibra o los neumáticos se desgastan de forma irregular.
  • Rotar los neumáticos: seguir las indicaciones del fabricante para favorecer un desgaste más uniforme.
  • Evitar golpes fuertes: los pozos y cordones pueden provocar daños que no siempre se ven a simple vista.
  • Controlar el neumático de auxilio: también debe tener la presión correcta y estar en condiciones de utilizarse.
  • No postergar una revisión: ante una deformación, vibración nueva o pérdida frecuente de presión, conviene llevar el auto a un especialista.

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