
El fenómeno climático El Niño continúa fortaleciéndose y los nuevos pronósticos empiezan a mostrar con mayor claridad qué zonas de Argentina podrían quedar más expuestas durante los próximos meses. En esa línea, los organismos científicos y las autoridades avanzan en la elaboración de mapas de riesgo para anticipar el posible impacto de tormentas, lluvias intensas y cambios en el clima durante los próximos meses.
Los estudios más recientes ubican al nordeste argentino (NEA) como una de las regiones con mayor riesgo de excesos hídricos, aunque el aumento de las precipitaciones también podría alcanzar al Litoral, la región pampeana y otros sectores del país. Este escenario genera preocupación por la posibilidad de episodios de lluvia abundante en cortos períodos de tiempo, crecidas de ríos y tormentas severas, en un contexto donde las temperaturas y la humedad también pueden favorecer un ambiente más inestable.
En este marco, el sector agropecuario, los municipios y los organismos de Protección Civil siguen de cerca la evolución del fenómeno. Mientras tanto, especialistas recomiendan anticipar acciones para reducir el impacto sobre campos, caminos rurales, infraestructura, zonas urbanas vulnerables y localidades cercanas a grandes ríos, donde el avance de El Niño podría traducirse en un escenario climático más complejo.
Mapa de El Niño: dónde llovería más por el fenómeno meteorológico
Los pronósticos climáticos estacionales indican una mayor probabilidad de lluvias superiores a lo normal en amplias regiones del país. De acuerdo con el pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las mayores precipitaciones se esperan sobre:
- Norte del Litoral
- La Pampa
- Sudoeste de Buenos Aires
- Oeste de Cuyo
- Este de la Patagonia
En tanto, sobre el sur del Litoral, el este bonaerense y el noroeste patagónico predominan probabilidades de precipitaciones normales o superiores a las habituales.
Los especialistas recuerdan que estos pronósticos no anticipan cuántos milímetros lloverán en cada ciudad, sino que reflejan una mayor probabilidad de registrar lluvias intensas respecto del promedio histórico.

La región que más preocupa por el riesgo de inundaciones por El Niño
Uno de los puntos que concentra mayor atención es Corrientes, donde los análisis con imágenes satelitales advierten sobre una posible expansión de lagunas, esteros y zonas temporalmente inundadas si el fenómeno climático El Niño alcanza una intensidad similar a la del evento de 1997-1998.
En aquel episodio, cerca del 58% del territorio provincial llegó a quedar cubierto por agua, mientras que actualmente esa superficie ronda el 20%. Por eso, en un escenario extremo, millones de hectáreas podrían volver a quedar bajo agua, con impacto directo en campos, caminos rurales, infraestructura y localidades expuestas.
Los departamentos con mayor vulnerabilidad son:
- San Martín
- Goya
- Esquina
- Ituzaingó
- Mercedes
- Concepción
- Curuzú Cuatiá
- San Luis del Palmar
Una sucesión de lluvias extraordinarias podría afectar especialmente a la actividad ganadera, los caminos rurales y la infraestructura productiva de esas zonas.
Qué recomiendan los especialistas
Los expertos coinciden en que la anticipación será clave para reducir las pérdidas económicas y minimizar los daños. Entre las principales recomendaciones figuran:
- Monitorear permanentemente los pronósticos
- Identificar las zonas con mayor riesgo de anegamiento
- Planificar el traslado del ganado hacia áreas altas
- Revisar caminos alternativos
- Elaborar planes de contingencia para establecimientos rurales ubicados en sectores vulnerables
Aunque todavía no puede asegurarse que el próximo evento alcance la magnitud del histórico El Niño de 1997-1998, los modelos climáticos mantienen una elevada probabilidad de que se convierta en uno de los episodios más intensos de las últimas décadas.

Plan federal por El Niño: cómo se prepara Argentina ante lluvias extremas y tormentas
Frente a este escenario, el Gobierno nacional puso en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, destinado a fortalecer la preparación ante posibles inundaciones y tormentas severas.
El plan integra información del Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua (INA), la CONAE y el Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias (SINAME), con monitoreo permanente de las condiciones climáticas y de los principales cursos de agua.


















