
La victoria de Coritiba por 2 a 1 ante Chapecoense dejó una imagen que rápidamente se volvió viral en Brasil. El defensor central Jacy Maranhão protagonizó una insólita secuencia al convertir un gol, sufrir una aparatosa caída durante el festejo y, para completar una tarde de mala fortuna, ver cómo su conquista era anulada por posición adelantada.
El encuentro tenía un valor especial para el conjunto paranaense, que necesitaba sumar de a tres para alejarse de la zona de descenso y acercarse a los puestos de clasificación a las copas internacionales. Del otro lado, Chapecoense afrontaba un panorama mucho más complicado, prácticamente condenado a perder la categoría.
El gol de Jacy Maranhão que desató una insólita celebración
Apenas iniciado el segundo tiempo, Maranhão apareció en el área rival y marcó lo que parecía ser el 2 a 0 para Coritiba. La conquista desató la euforia del defensor, que salió a festejar con intensidad consciente de la importancia del resultado.
En primera instancia, el jugador que lleva la camiseta número 55 colocó la pelota debajo de su camiseta, en un gesto que estaría relacionado con la posibilidad de que vaya a convertirse en padre. Luego corrió hacia el sector del córner y decidió continuar la celebración del otro lado de las vallas publicitarias para compartir el momento con los simpatizantes.
Sin embargo, el zaguero no advirtió un detalle clave: el acceso a los túneles de vestuarios se encontraba abierto. Al saltar las vallas, cayó directamente por las escaleras y desapareció de la vista de compañeros, fotógrafos y asistentes que seguían la celebración desde el campo de juego.
La escena generó preocupación inmediata entre quienes se encontraban cerca, ya que el golpe pareció ser importante y varios de los presentes reaccionaron llevándose las manos a la cabeza al observar la caída.
Del susto al fuera de juego: una tarde de mala fortuna para el defensor
Como si el accidente no hubiera sido suficiente, la revisión posterior de la jugada determinó que el gol había sido convertido en posición adelantada. De esta manera, la anotación fue invalidada y nunca llegó a reflejarse en el marcador.
Además, Maranhão terminó el festejo con una molestia física producto de la caída. Más tarde se lo pudo observar en el banco de suplentes con hielo sobre uno de sus tobillos, una imagen que aumentó la preocupación por su estado.
Afortunadamente para el defensor, las consecuencias no pasaron a mayores. Con el correr de los minutos quedó fuera de peligro y el episodio terminó convirtiéndose en una anécdota.

En lo deportivo, Coritiba logró recomponerse rápidamente. El equipo volvió a encontrar el camino al gol, consiguió el 2 a 0 que le permitió encaminar el encuentro y finalmente selló una valiosa victoria por 2 a 1 frente a Chapecoense.
De esta manera, el conjunto local se quedó con tres puntos fundamentales en su pelea por escalar posiciones, mientras que Maranhão cerró una jornada tan particular como inolvidable: anotó un gol que no valió, sufrió una caída que encendió las alarmas y terminó celebrando un triunfo clave para su equipo.

















